El triunfo de Angélica

Se trata pues de una designación con candidatos de altísimo nivel

Rubén Torres Martínez
Foto: Twitter @UNAM_MX
La Jornada Maya

Lunes 18 de noviembre, 2019

Con el actual proceso de designación de rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) hemos sido testigos de un momento que pocas veces se ha vivido al interior de la máxima casa de estudios. En la semana que transcurre, la Junta de Gobierno se entrevistará con los aspirantes a despachar desde el piso seis de la Torres de Rectoría. María Angélica Cuellar Vázquez, Enrique Graue Wiechers y Pedro Salazar Ugarte son los tres universitarios que mostraron su interés y presentaron sendos proyectos. Con ello se dio paso a un proceso de auscultación quizás nunca antes visto en la UNAM. Los tres han visitado distintos recintos universitarios, han escuchado a las comunidades de nuestra UNAM y han presentado sus proyectos de trabajo. En ellos plantean cómo imaginan la institución en los años a venir. Los tres cuentan con las credenciales académicas, científicas y burocráticas-administrativas para desempeñar el rol que desean jugar. Se trata pues de una designación con candidatos de altísimo nivel y por ende sumamente complicada.

Sin embargo hay una candidatura que inyecta frescura y dinamismo a un proceso que suele ser bastante inmóvil, tedioso y aburrido. Se trata de ese tipo de candidaturas que aparecen cada determinado tiempo y que marcan hitos, un antes y un después, candidaturas que se agradecen por lo que implican en sí.

Hablamos de la socióloga Angélica Cuéllar Vázquez quien ha logrado invitar a la reflexión a miles de universitarios sobre lo que es la institución y lo que queremos que sea. Dicha reflexión desborda el ambiente meramente académico, científico y universitario para llegar a la sociedad en su conjunto.

En un momento de especial coyuntura para la institución, para el país, para el mundo, Angélica Cuéllar no duda en señalar los grandes retos de la UNAM pero también sus grandes deudas con la sociedad. Su visión es desde una óptica femenina pero no se limita a ello, quizás ahí radique mucho de lo novedoso y de lo fresco de su propuesta, pero no todo. La socióloga no intenta vender un discurso feminista sino mostrarnos una mirada femenina; mirada que percibe desde otros ángulos, realidades y problemas que una institución históricamente masculina aún no alcanza a observar del todo a pesar de ser evidentes.

Así por ejemplo la socióloga no duda en señalar la necesidad que tiene la universidad de crecer, pero no de manera exclusivamente material, sino presencial ante la sociedad. Ello explica su idea de reforzar el bachillerato UNAM y su innovadora idea de repensar el examen de admisión sin eliminarlo.

Responsabilidad del Estado

Sin hacer gran escándalo, ni caballo de batalla, señala la responsabilidad del Estado para con la educación y la ciencia. No confronta, ni descalifica, pero tampoco otorga ni valida en automático la visión de la ciencia de la 4T; su propuesta es más cercana a trabajar en tándem sin que ello signifique poner en riesgo la autonomía. Es de tal claridad su postura que ni siquiera es necesario mencionar ésta última.

Sumamente interesante observar que la propuesta de Cuéllar Vázquez no es una suma de buenas intenciones, ni una avalancha de propuestas que cualquier universitario quisiera escuchar. No, el proyecto de la actual directora de Ciencias Políticas y Sociales evidentemente emerge de un diagnóstico profundo, amplio y riguroso; de una reflexión profunda, en solitario y grupal al mismo tiempo. Con ello la socióloga pone en evidencia la necesidad no descuidar ninguna de las áreas de conocimiento que se dan cita en los espacios universitarios, así como la urgencia de que las ciencias sociales amplíen y consoliden su presencia en la sociedad. Lo que de fondo hay en su propuesta es la idea de un trabajo colectivo interdisciplinario entre universitarios de distintas y diversas disciplinas. Su postura es clara y contundente cuando señala que sólo a partir de diagnósticos sociales es que la UNAM podrá responder a las necesidades del país.

Suele decirse que la UNAM es un reflejo del país. Suele decirse que en la UNAM se dan los pasos más vanguardistas que después se reproducirán en la sociedad. Si es el caso nos encontramos ante la coyuntura de quizás tener la primera mujer rectora en nuestra máxima casa de estudios. La Junta de Gobierno tiene ante sí una decisión que podría ser histórica, que podría colocar a México en los rieles de una verdadera equidad e igualdad de género en todos los ámbitos de la vida nacional. Pero tal decisión no sería sólo por eso, sino porque Angélica Cuéllar demuestra ser esa mujer que está lista para ser la primera rectora de la Universidad más importante del mundo hispanohablante y Latinoamérica.

Pronto sabremos quién será designada, designado. La Junta de Gobierno tiene la última palabra. No obstante gracias a la frescura e innovación de su candidatura podemos señalar que independientemente del resultado Angélica ya ganó y con ello la UNAM y la sociedad misma ya ganaron igualmente.

Profesor del CEPHCIS-UNAM
rtm.unam@gmail.com