Young Sook Moon narra odisea de niños coreanos en Mérida

La escritora recupera experiencias infantiles en la migración coreana a México

Notimex
La Jornada Maya

Ciudad de México
Lunes 18 de noviembre, 2019

En el libro Los niños del henequén, la escritora coreana Young Sook Moon (1967), plasma las vicisitudes que pasaron tres niños coreanos al llegar a Mérida, y aunque está dirigido a los jóvenes de su país, compartió su deseo porque sea traducido al español para que también los mexicanos conozcan lo ocurrido y puedan estrechar mayores lazos.

Durante la presentación del ejemplar en el marco de la 39ª Feria del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ) en la Ciudad de México —la cual culmina este lunes, y tiene a Corea como país invitado—, la originaria de Seosan (provincia del sur de Chungcheong), indicó que una de sus motivaciones para escribir es mostrar a los jóvenes coreanos las tragedias de la historia para evitar que éstas se repitan.

“Cuando se celebró el centenario de la llegada de los coreanos a Mérida, comenzaron a aparecer muchos documentales, artículos y reportajes en Corea. Decidí escribir Los niños del henequén porque involucra específicamente a las familias que migraron con niños pequeños, porque a nadie le interesaban sus historias”, compartió la promotora de lectura coreana.

La ganadora de los premios Azul de Literatura (2004), y de Literatura de Barrio, de literatura infantil (2006), confesó que al escribir el libro no conocía Mérida —y fue hasta su participación en la primera edición de la FILIJ en esta ciudad—, que tuvo contacto con la conocida "Ciudad Blanca", informó un comunicado.

La poeta y ensayista coreana también decidió escribir el libro "porque de todos los materiales disponibles en Corea, ninguno estaba enfocado en niños y jóvenes, quienes enfrentaron situaciones muy difíciles en México. La idea es que los jóvenes coreanos conozcan sus historias”.

Aunque Young Sook Moon reconoció que con el internet las personas en México pueden conocer la historia de los coreanos migrantes a su país, destacó que el libro sigue siendo un vehículo para conectarlos culturalmente, así como para ayudar al fomento del entendimiento y la amistad, por lo cual recomendó a los padres y madres acercar a sus hijos libros adecuados a su edad e intereses.