Con poder y pitcheo, el 'Tri' demostró porqué será candidato a medalla en Tokio 2020

Castro le sacó el máximo provecho al róster mexicano

Antonio Bargas Cicero
Foto: WBSC
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 19 de noviembre, 2019

El poder en la caja de bateo y en la loma llevaron a la gloria a la novena mexicana.

Apoyado en 10 jonrones, varios de ellos en momentos cruciales, y 62 ponches en 68 entradas, el Tricolor pudo ser consistente de principio a fin en el Premier12 y demostró por qué será candidato a medalla en los Olímpicos de Tokio el próximo verano.

La victoria de 3-2 en 10 entradas ante Estados Unidos, la más grande del beisbol mexicano por lo que significó -el primer boleto olímpico y medalla de bronce en el torneo que reúne a los 12 mejores del orbe-, por encima del triunfo contra unos estadunidenses llenos de astros de las Mayores, que los eliminó del Clásico Mundial de 2006, tuvo todo lo que hizo única a esta selección: fuerza, fundamentos, tenacidad -el Tri venía de perder dos juegos y estaba a tres auts de caer-, mentalidad y claro, gran pitcheo -un chocolate de Carlos Bustamante a Alec Bohm, prospecto número uno de los Filis de Filadelfia, fue de oro puro.

Algo se está haciendo bien: en lo últimos dos años se dieron tres logros históricos para la pelota nacional, antes del pase olímpico fueron el título mundial Sub-23 y el primer boleto a la copa mundial femenil. Pero todavía hay mucho por hacer; en los Centroamericanos el Tri se fue sin medalla y no clasificó a los Panamericanos. Varias figuras no estuvieron el Premier12. Es un paso en la dirección correcta la unión y coordinación entre las ligas y Femebe, y continuidad en proyectos. Excelente noticia la continuidad de Juan Gabriel Castro en el timón. Su cuerpo técnico debe continuar en su mayoría, sobre todo Rubén Niebla, flamante couch de pitcheo asistente de Cleveland.

Como suele ser en torneos cortos, el pitcheo manda y el del Tricolor fue extraordinario. Con varios jóvenes como Arturo Reyes y Eduardo Vera, su efectividad fue 2.25, con bateo en contra de .193 y sólo tres jonrones permitidos.

La ofensiva bateó poco en general (.212), pero la versatilidad al ataque sacó adelante al equipo nacional (36 C, 8 JJ). El cátcher Alí Solís acabó con cuádruples con Estados Unidos (en Guadalajara) y China Taipéi y Matt Clark empató en la novena el duelo por el bronce con otro obús. Cada vez que se necesitó se tocó la bola, se corrió bien y se fabricaron carreras. “El jonrón más grande de mi carrera! Esto es para ustedes México! Gracias por recibir a este pocho…”, publicó Clark en Twitter.

Luego de ayudar a los Leones de Yucatán a quedarse a un paso del cetro, Jorge Flores y Jonathan Jones contribuyeron a la proeza tricolor. Flores, principalmente como defensivo, y fue con el guante que concretó un vital aut al atrapar un globo con el que Bustamante colgó un cero del tamaño del Tokyo Dome en el décimo acto ante Estados Unidos. “Probablemente el aut más grande de mi carrera”, señaló en Twitter el torpedero.

El talento que hizo falta en la selección lo compensó con trabajo en equipo un grupo de aguerridos peloteros que formaron grupo especial a base de corazón y orgullo.

Castro, flamante couch de infield de los Filis, le sacó el máximo a un róster que no contaba con un auténtico as e hizo que finalmente el Tricolor trascendiera y dejara atrás su historial de inconsistencia y chispazos en el plano internacional. “Para México, fue un gran torneo. Incluso cuando no pudimos ganar el título, que era nuestro objetivo final, ha sido una gran experiencia”, manifestó el timonel mochiteco.

El Tricolor confirmó que puede ir al tú por tú con las potencias. Ahora, a organizarse, planear y conformar el mejor Tri, que hay para armar un conjunto altamente competitivo.