Lo más destacable del mundial juvenil es la calidad del grupo humano de trabajo: Díaz

“Le ponen emoción y amor y eso lo sienten los participantes”; emotiva victoria de Tirante

Texto y foto: Antonio Bargas Cicero
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 2 de noviembre, 2019

“Lo que más me llama la atención del torneo es la calidad del grupo humano de trabajo, es un grupo que siente pasión, amor por las cosas que hacen cada uno en sus diferentes funciones y poniendo su granito de arena; no sólo se ponen la camiseta, sino que la sudan y la sienten como parte de su piel, le ponen mucha emoción y amor y eso créeme que lo sienten todos los participantes y los que venimos de afuera a completar el equipo”, afirmó Carlos Arturo Díaz, el supervisor del Mundial Juvenil Yucatán enviado por la Federación Internacional de Tenis (ITF), que expresó que el balance
es muy positivo en el prestigioso campeonato que celebró su edición 33.

“Lo más destacable, sin demeritar y sin dejar de lado la importancia que tienen el club, el hotel, todas las facilidades, las condiciones, los patrocinios, todo es importante, pero para mí lo
más destacable es el grupo humano de trabajo”, señaló el Botón de Plata colombiano, que cuando se le preguntó si le gustaría volver, respondió: “absolutamente”. “Me quedé tan enamorado de este torneo el año pasado que decidí volver a pesar de que se me presentaron varias ofertas; pude tener mayor cantidad de torneos si no venía, pero no me importó porque estaba aquí y sentía alegría y orgullo”, indicó el reconocido supervisor en entrevista con La Jornada Maya. Sobre el balance del mundial juvenil, dijo que fue una “muy buena semana”, que transcurrió sin mayores contratiempos pese a la gran cantidad de juegos con llaves de 64 jugadores en ambas ramas, “y afortunadamente no nos llovió en los últimos dos años”. Destacó que otro plus del torneo es un “nutrido grupo de jueces”, 11 en total, con el que el campeonato contó con una atención casi individualizada en cada campo, “estuvieron muy atentos y evitaron muchos conflictos”.

El sábado, en el penúltimo día de actividades en el Club Campestre, una dupla femenil que jugó junta por primera vez se impuso a las grandes favoritas y Thiago Tirante, junto con el
estadunidense Dali Blanch, se llevó emotiva victoria en la cancha central.

Las estadunidenses Savannah Broadus y Robin Montgomery (1), que venían con buen cartel en dobles –Broadus se coronó en Wimbledon y su compañera ganó el juego que dio el título a su país en la Copa Federación-, se vieron incómodas, cometiendo varios errores, y fueron superadas en la cancha 7 por la norteamericana Elizabeth Coleman y la uruguaya Guillermina Grant (7), 6-4, 6-2. Savannah y Robin llegaron a estar al frente 3-1 en el primer set y cuando el marcador estaba 4-4 sufrieron un rompimiento que encaminó a las sembradas siete a la victoria.

“Primera vez que jugamos juntas en un torneo y (lograr esto) en un Grado A es una locura”, comentó Grant, quien aún no tiene claro si estudiará una carrera o se irá al profesional. “Me quedo con un gran triunfo, un muy buen recuerdo de México. Increíble el torneo”. Coleman irá a la universidad, aunque si hay opción de ser profesional le gustaría explorarla. “La meta es siempre divertirse y seguir mejorando”.

Thiago y Blanch, los sembrados dos, fueron sorprendidos en el primer set, pero arrollaron a los brasileños Bruno Oliveira y Natan Rodriguez 6-1 para definir el título en un desempate, en el que los favoritos se lucieron, en especial el norteamericano, para tomar ventajas de 7-4 y 9-5, antes de imponerse 10-8. El argentino y el estadunidense no habían jugado juntos, pero decidieron hacerlo este año y en Mérida funcionaron y se entendieron de maravilla. Blanch comentó que cerrarán el año como pareja en uno o dos torneos más.

Tirante reveló que el triunfo era dedicado a su abuela, que falleció hace unos días. “No es fácil cuando pierdes a un ser tan cercano, pero gracias por su apoyo, me hacen sentir como en casa. Cada victoria es para ella porque sé que desde arriba me está cuidando”, expresó con voz entrecortada. El público respondió con sonora ovación.