¿Gestión de los derechos humanos?

Medios locales destacan que la Fiscalía es líder en quejas por violaciones a derechos humanos

Francisco J. Rosado May
Foto: Twitter @cdhqroo
La Jornada Maya

Martes 10 de diciembre, 2019

La designación de Rosario Ibarra Piedra como titular de CNDH, el 7 de noviembre pasado, permitió hacer visible varios temas en materia de Derechos Humanos en México.

El presidente AMLO mencionó prácticas de encubrimiento, silencio cómplice, a nadie se castiga, y se puede añadir el casi nulo seguimiento a recomendaciones, la desesperante lentitud en la gestión de las quejas, la opacidad, sospechosismo de sus acciones y que poblaciones vulnerables, como los pobres e indígenas, son los más afectados. Así, la designación de Ibarra Piedra implica un viraje en la actuación de los titulares de DDHH, hacia la transparencia, rendición de cuentas, eliminación de la corrupción y el dispendio, y, especialmente, teniendo a las víctimas en el centro del proceso, no a los victimarios, en la protección de los derechos humanos.

Conociendo el diagnóstico antes mencionado, surge una pregunta urgente en nuestro entorno inmediato: ¿cómo es la gestión de los DDHH en Q. Roo? Para atender esta pregunta se echa mano de una narración que describe una experiencia; cualquier semejanza con la realidad queda a criterio de los lectores concluir si es o no coincidencia.

Medios locales destacan que la Fiscalía es líder en quejas por violaciones a derechos humanos. Pero existe una escuela de educación superior en un municipio indígena que colinda con Yucatán, donde la pésima actuación de varias autoridades motivó la presentación de muchísimas, demasiadas, quejas ante la dependencia estatal por violaciones graves a sus derechos humanos. Las quejas incluyeron a la persona que alguna vez encabezó esa escuela y a sus colaboradores. Entre las víctimas se encuentran FJRM, una profesora de esa escuela, integrante del Sistema Nacional de Investigadores, una profesionista en materia de Derecho y 15 estudiantes que actualmente ya son profesionistas, egresados de la escuela que aún alberga a victimarios.

Para entender la “gestión” de DDHH, ante tal alud de quejas y evidencias presentadas por las víctimas, es importante el contexto histórico. En diciembre de 2017, con base en el expediente VG/OPB/361/10/2016, CDHEQROO emitió la recomendación número 016/2017/I, a favor de FJRM, teniendo como victimarios a Palemon “N”, Lino “N” y Tomás “N”.

En junio de 2016, la profesora entregó a la oficina de DDHH una queja en contra de Palemón “N”, posteriormente incluyó a Malu “N”, entregando evidencias. En abril de 2017 la profesionista en derecho presentó su queja ante la oficina de DDHH en contra de Palemon “N”.

A finales de 2017, 15 estudiantes de dicha escuela presentaron queja en contra de Palemon “N”, Malu “N”, Lino “N” y Nacho “N”. En enero de 2018 estos estudiantes ratificaron su queja y solicitaron a DH petición de información sobre el avance de su queja; enviaron copia al Gobernador. En mayo de 2018, otra estudiante manifestó a DDHH una situación de vulneración de sus derechos en la escuela en cuestión.

En octubre de 2018 FJRM ingresó una queja por violaciones a sus derechos, en contra de Palemón “N” y Malu “N”. La queja fue ratificada en noviembre de 2018 y se le asignó el número VA/JMM/021/11/2018.

No tengo conocimiento si DDHH dio el seguimiento correspondiente y respondió en tiempo y forma, a todos los casos antes mencionados; pero por el número y la reincidencia de personas consideradas como victimarias, lo lógico es que la oficina de DDHH hubiera tomado el caso con mucha seriedad. ¿Qué hizo?

En forma verbal FJRM fue informado que las personas en contra de quienes se quejó no presentaron en tiempo y forma la respuesta a los alegatos que demostraban sus acciones violatorias de derechos humanos. Semanas después, el representante de DDHH en la comunidad donde está la escuela en cuestión, llamó por teléfono a FJRM para que se presente a recibir las respuestas de las autoridades en contra de las cuales se quejó, ¡mucho después de que ya había vencido el plazo y después de la primera notificación verbal! FJRM no aceptó por la inaudita violación de varios procedimientos.

DDHH contactó a FJRM para hablar de su caso, quien el 6 de septiembre de 2019, presentó en un escrito, sustentado en argumentación sólida, tres puntos para solucionar la queja, incluyendo la disculpa pública. En ningún momento se mencionó que no habría recomendación y se asumió que al aceptar las partes la propuesta de solución, automáticamente se aceptaba la culpabilidad de los victimarios.

El 25 de noviembre, FJRM recibió un comunicado de la oficina que atiende víctimas señalando que es reconocido como víctima y se le notifica el acuerdo de acumulación. En otras palabras, indirectamente se acepta que las acciones de resolución de la queja de octubre 2018 son una continuación de las recomendaciones emitidas en diciembre de 2017.

El 26 de noviembre se llevó a cabo una reunión con la presencia de representantes de dicha escuela, de la oficina de DDHH, de la que atiende a las víctimas y las víctimas. Ahí se firmó una minuta en la que se acepta que, en el evento de disculpa pública, programado para hoy martes 10 de diciembre, en una lona se incluya el nombre del principal victimario que aparece en todas las quejas, es decir de Palemon “N”.

Alrededor de las 2:15 pm del 6 de diciembre, muchos días después de la reunión del 26 de noviembre, una persona de la oficina de atención a víctimas llamó por teléfono a FJRM para comunicar que es incorrecto que la lona tenga el nombre antes mencionado, debido a que se está trabajando bajo el supuesto de que la minuta del 26 de noviembre es respaldada por una conciliación, no recomendación, y que en la conciliación no se deben poner nombres de victimarios. Esto nunca fue aclarado por las autoridades correspondientes; la minuta del 26 de noviembre firmada por la autoridad de atención a víctimas y por DDHH, se entiende como una recomendación.

Autoridades de DDHH estuvieron tratando de localizar a FJRM, sin éxito, desde la tarde del viernes 6 de diciembre. Podría entenderse que es por la misma razón que presentó la persona de la oficina de atención a víctimas.

¿Cómo pueden argumentar esas autoridades que se está violando los derechos humanos del victimario por poner su nombre en la lona? Primero el victimario no es víctima y segundo por el hecho de reconocer y autorizar la disculpa pública, automáticamente las autoridades están aceptando la calidad de victimarios de todos quienes violentaron los derechos humanos. ¿No?

No se entiende la lógica de la gestión en la procuración de DDHH. ¿Serán capaces de hacer cambios unilaterales en la minuta del 26 de noviembre? ¿Serán capaces de cancelar la disculpa pública? Sus acciones podrían dar la razón al Presidente o pueden actuar correctamente con las víctimas, no los victimarios, como el centro del proceso. ¿Qué harán?

El combate a la violación a los derechos humanos no debe detenerse frente a una mala gestión de la oficina local correspondiente, porque la aceptación a la violación de los derechos humanos en cualquier lugar es un peligro para los derechos humanos en cualquier parte del mundo.

fjrmay@hotmail.com