La Talavera, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

México y España lograron la inscripción de este proceso de fabricación artesanal

Notimex
Foto: Twitter @cultura_mx
La Jornada Maya

Ciudad de México
Jueves 12 de diciembre, 2019

Platos, jarrones, floreros y azulejos dejan de ser artículos comunes cuando están hechos de cerámica de talavera, una tradición alfarera de cinco siglos de España que llegó después a México, donde adquirió identidad propia.

La artesanía de ambos países fue declarada ayer Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en Bogotá, primera capital latinoamericana en acoger al comité especial que toma esta decisión.

La cerámica debe su nombre a la ciudad castellana de Talavera de la Reina, que cuenta con una larguísima tradición alfarera, surgida del periodo de dominación islámica de la península ibérica.

La loza y los azulejos de esa ciudad y la vecina localidad de El Puente del Arzobispo conocieron su esplendor en los siglos XVII y XVIII cuando, por influencia china, adoptaron como colores predominantes el blanco y el azul cobalto.

Los temas desplegados a lo largo de la historia son diversos: escenas de caza, motivos vegetales, paisajes y heráldica.

Juan Antonio Froilán, gerente de Alfar El Carmen, un taller fundado en 1849 en Toledo, España, cuenta que la peculiaridad de esta cerámica es que surge de "una alfarería artística, mientras las demás son populares" y menos sofisticadas en su diseño.

La tradición llegó en el siglo XVI a América, cuando lo que hoy es México era el virreinato de la Nueva España. En ese entonces, muchos españoles se asentaron en la región central de Puebla, que hasta la fecha tiene una tradición colonial importante por su arquitectura y su gastronomía. Por ello, todavía la artesanía es conocida como Talavera poblana.

Según la especialista mexicana Emma Yanes, los artesanos españoles aprovecharon el conocimiento de los pueblos indígenas en el manejo de arcilla, lo que resultó en la artesanía que se conoce hoy en día.

Las regiones que la producen por tradición en México son los municipios de Atlixco, Puebla, Cholula y Tecali en Puebla, además de San Pablo del Monte, en el vecino estado de Tlaxcala. El trabajo de los artesanos en esas zonas está protegido desde 1995 por una denominación de origen.