Comunidades condicionan aprobación del Tren Maya

Aceptan el proyecto sólo si atienden necesidades como pagos de tierras y servicios de salud

Joana Maldonado y Rosario Ruiz
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Domingo 15 de diciembre, 2019

Durante las asambleas consultivas sobre el Tren Maya, los habitantes de las comunidades han dado un “sí condicionado” al proyecto del gobierno federal promovido por el presidente Andrés Manuel López Obrador. La sociedad consultada aceptó el proyecto, pero hizo un reclamo de las necesidades que el gobierno debe atender prioritariamente.





En entrevista durante la asamblea consultiva en Cobá, municipio de Tulum, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Víctor Toledo Manzur, precisó que el Tren Maya abarca dos temas: la construcción del ferrocarril en los cinco estados del sureste y lo que vendrá después de su construcción.

Comunidades y miembros de la sociedad en general “quieren tener acceso a beneficios pero también hay reclamos, no quieren que se repita lo mismo, si se repite el esquema de Cancún y la Riviera Maya en donde al final los beneficiados son los grandes corporativos turísticos y hoteles extranjeros, eso no se quiere repetir”, dijo el funcionario federal.

Toledo Manzur recordó que el Tren Maya tiene además tres objetivos, pues no sólo servirá para transportar turistas, sino como medio de transporte a las personas que habitan en las localidades y el traslado de productos y mercancías.

“Ahí se debe hacer una planeación para que el tren permita comercializar productos locales incluso hacia mercados nacionales o internacionales. El objetivo debería de ser el que estos polos de desarrollo, como hoteles de bajo impacto como ecoturismo o turismo sustentable sea alimentado por productos que vengan de la producción agro ecológica, servicios como turismo nativo y que las comunidades participen del desarrollo”, expresó.

Durante la asamblea en la delegación de Cobá, la comunidad se pronunció por las principales demandas de la zona, como accesos al mar en el caso de Akumal y centros de salud en el caso de los poblados de la zona de transición. En la comunidad de X-Hazil, la participación fue importante con un consenso a favor del proyecto y requerimientos de apoyos para desarrollar proyectos ecoturísticos en las comunidades.

Un tema recurrente fue el pago de indemnizaciones a los ejidos a lo que condicionan que primero se arregle ese punto con los pueblos afectados y después hablarán del paso del tren.

Ejercicio participativo

La jornada de votación tuvo una recepción de sufragistas constante, pero con escasa asistencia. Fueron repartidas en cada uno de los módulos 7 mil boletas. Los módulos fueron atendidos por personal de la Secretaría del Bienestar.

En el municipio de Solidaridad se colocaron 10. Ángel Salvador Contreras, tercer visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Playa del Carmen, informó que como Comisión su papel es de observadores y apoyo a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).



Los módulos instalados en las colonias Misión del Carmen y Villas Rivera no fueron fáciles de ubicar por los vecinos de la zona.

Jia Chen Wang, uno de los cientos de extranjeros que se quedó a vivir en Playa del Carmen desde 1997, votó a favor del proyecto “porque los turistas pueden explorar el estado, entonces podemos vender mejor físicamente la entidad y todas las maravillas del Caribe mexicano con trenes que viajan a 300 kilómetros por hora".



"En Shangai, China, de donde soy originario, hace mucho que hay trenes rápidos, no es que sean allá baratos, pero de lo que estamos hablando es de eficiencia, la gente ya no necesita gastar en avión con un tren rápido, se compensa cuando pagas por el tiempo que tardas en transportarte en distancias largas, por lo que hace que la vida sea más fácil".

En la cabecera municipal de Tulum la consulta fue abierta para toda la ciudadanía. Los cinco módulos instalados contaron con buena afluencia.

En Othón P. Blanco se ubicaron cinco módulos de participación, seis en Chetumal y cuatro más en las comunidades de Nicolás Bravo, Calderitas, Javier Rojo Gómez y Ucum. Se contó con la presencia de dos observadores de la CNDH, tanto en el ejercicio participativo como en las asambleas que se realizaron en los poblado de Xul-Ha y Reforma (Bacalar).





La CNDH documentó que no existan inconsistencias en la consulta y que se aseguren los esquemas para que las personas solo participen una sola ocasión o la existencia de otro tipo de incidentes.