De 12 mil niños refugiados en islas griegas, sólo uno por ciento va a la escuela: Acnur

El organismo ha pedido a la UE poner un remedio

Afp
Foto: Acnur
La Jornada Maya

Atenas, Grecia
Martes 17 de diciembre, 2019

Apenas uno por ciento de los 12 mil niños demandantes de asilo que viven en los campos insalubres de las islas griegas van al colegio y la gran mayoría están privados de educación, advirtió la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Los niños están desesperados, el acceso a la educación es un problema importante sobre todo en los campos sobrepoblados ubicados en las cinco islas del mar Egeo (Lesbos, Chios, Samos, Leros y Kos), lamentó en declaraciones a la Afp, Boris Cheshirkov, portavoz del Acnur Grecia.

Unos 35 mil 500 migrantes y refugiados viven en condiciones sórdidas en esas islas, de los cuales 12 mil son menores, precisó el organismo.

La falta de escolarización procede sobre todo de la coordinación defectuosa entre las autoridades locales y el Estado para el transporte de niños al colegio, y del retraso en el envío de profesores e instructores para dar clases por la tarde a los migrantes menores en las escuelas públicas.

Los tres niños de una familia siria que llegó a Lesbos hace cuatro meses nunca han ido al colegio. En su país de origen eran demasiado pequeños para ser escolarizados y cuando llegaron a Grecia, aunque tenían la edad adecuada, no hubo escuelas para ellos, explica el portavoz del Acnur.

Tras la gran crisis migratoria de 2015, Grecia se convirtió en 2019 en la principal puerta de entrada a Europa para demandantes de asilo, la mayoría de los cuales llega por Turquía a bordo de pateras.

Muchas ONG han denunciado las condiciones insalubres de los campos, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF), que recientemente alertó sobre la situación particular de los niños en una carta abierta.

La organización pidió a finales de noviembre a los países de la Unión Europea actuar de manera inmediata para poner fin a este de ciclo de sufrimientos.

A todo esto, gastos de escolarización excesivos dejan a miles de hijos de trabajadores extranjeros en Qatar fuera de la escuela, advirtió ayer la relatora especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el derecho a la educación, que pidió que se extienda el acceso gratuito a esta franja de la población.

En este emirato del Golfo que cuenta con 2.75 millones de habitantes, nueve de cada 10 son trabajadores extranjeros llegados en su mayoría de países en desarrollo dentro de los proyectos vinculados al Mundial de Futbol 2022, por un salario mínimo de 200 dólares.

Según Koumbou Boly Barri, experta independiente de la ONU, unos cuatro mil hijos de trabajadores extranjeros se quedan a las puertas de la escuela, ya que sus padres no pueden pagar las colegiaturas.

Estos pagos deberían eliminarse para que todos los niños gocen del derecho a la educación, declaró en Doha, donde efectúa una visita de trabajo.

Boly Barry, ex ministra de Educación de Burkina Faso, visitó escuelas primarias y secundarias, universidades públicas y privadas, y se reunió con altos funcionarios.

Según cifras oficiales qataríes, 196 mil escolares están inscritos en el sector privado, frente a 122. mil en el público.

Al igual que otros países del Golfo, el rico emirato ofrece una educación totalmente gratuita a sus ciudadanos, incluidos los de nivel universitario.

El emirato realizó una gran inversión en este sector y trata de convencer a las universidades extranjeras para que abran campus.

Las comunidades de migrantes fundaron sus propias escuelas dando lugar a establecimientos reservados principalmente para niños indios o filipinos.