Ecologistas obligan a alcalde a rechazar donación de FEMSA en Chiapas

Debaten sobre el uso y abuso del agua

Elio Henríquez
Foto: Cuartscuro
La Jornada Maya

San Cristobal, Chiapas
Viernes 27 de diciembre, 2019

El gobierno municipal rechazó un ofrecimiento de la empresa Fomento Económico Mexicano, SA de CV (Femsa), que elabora la Coca Cola y otras bebidas azucaradas, de donar 40 millones de pesos para construir una planta de tratamiento de aguas negras y rescatar el humedal de María Eugenia, ante la oposición de grupos ambientalistas y organizaciones sociales que aseguran que la trasnacional despoja de agua a la ciudad al utilizar alrededor de un millón y medio de litros diarios.

Argumentaron también que el consumo de bebidas azucaradas, no sólo de la Coca Cola, ha incrementado el índice de enfermos de diabetes en la zona de Los Altos de Chiapas. Aseguraron tener conocimiento que las autoridades pretenden dar a esa empresa una concesión más para un tercer pozo. Luego de la presión ejercida por los activistas, la alcaldesa Jerónima Toledo Villalobos, de Morena, optó por no aceptar el ofrecimiento.

"Los grupos opositores puntualizaron que no debía de aceptarse la donación de los 40 millones de pesos para la edificación de una planta de tratamiento de aguas negras y el rescate del María Eugenia, área natural protegida, que desde hace algunos años ha disminuido su capacidad, porque eran recursos de la Coca Cola y se va a apropiar" de los humedales, expuso Rodrigo Hess Poo, coordinador del Comité de Cuenca del Valle de Jovel.

Antonino García, profesor investigador de la Universidad Autónoma Chapingo y estudioso del tema, afirmó que "no es viable construir una planta de tratamiento de aguas de drenaje en un humedal natural, así esté seco, porque se necesita maquinaria para hacer un hoyo, remover tierra y luego meter membranas plásticas para que no haya filtración que tienen una vida útil, tal vez de 30 años y luego se tiene que remover, con lo que se vuelve a abrir la capa de suelo con el riesgo de que se contamina".

Refirió que Femsa cuenta con dos permisos otorgados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para explotar 188 mil 878 y 311 mil 40 metros cúbicos de agua al año, lo que equivale a extraer 49 mil 982 pipas de 10 mil litros anualmente.

Nicolás Gómez Velasco, uno de los representantes de la Red Ciudadana por el Cuidado de la Vida y la Madre Tierra, que agrupa a 30 organizaciones de la sociedad civil defensoras del ambiente, colonias, barrios y grupos, reprochó que "es un delito total porque nos quitan el derecho humano al agua. Es el despojo del territorio; es un atentado contra la vida y la madre tierra y contra la vida de los habitantes, pues algunas de las comunidades más retiradas, no tienen agua, pero sí Coca Cola. Sabemos que le quieren dar una concesión más para un tercer pozo".

Para José Alfredo García Bermúdez, director del Instituto Estatal del Agua, "la Coca Cola está estigmatizada; extrae, pero no la cantidad como para dejar sin agua a todo el valle, opera con eficiencia según sus números. Debemos ser más serios en la propuesta. Necesitamos reunir a todos los actores, y la empresa es una de ellos. Es necesario construir un nuevo orden para mitigar los efectos negativos en el valle".

Hess Poo, ex director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado Municipal (Sapam), manifestó que “la ciudad consume alrededor de 42 millones de litros diarios de agua –de los cuales se desperdicia entre 30 y 50 por ciento debido a fugas, entre otras causas– y la Coca Cola extrae alrededor de un millón 500 mil a un millón 900 mil litros al día. Me parece poco ético señalar a un usuario del agua. Nadie puede determinar qué usuarios sí y qué usuarios no, aunque, como consumidor solo es muy importante. El problema es que no estamos acostumbrados a tener industria”.

Controversia por planta de tratamiento

Manifestó que él estaba de acuerdo en que se hiciera la planta de tratamiento, pero por la presión de diferentes grupos "que están en contra de todo y a favor de nada perdimos el recurso. La meta era construir un humedal de cuatro hectáreas, para rescatar el humedal de María Eugenia. Era un proyecto importante, pero hay quienes prefieren un ecosistema muerto".

Jesús Carmona, director del Sapam, comentó que él estaba en contra de que se usaran los recursos "sin definir una prioridad; para mí la prioridad es asegurar el abasto de agua en Sapam, y ya que tengamos resuelto eso hay que trabajar en el saneamiento, es una óptica diferente, para mí son dos cosas simultáneas que se tienen que ir haciendo: El abasto y el saneamiento"

Rodrigo Hess comentó que la Coca Cola tiene dos pozos de 200 metros de profundidad y extrae del subsuelo con tecnología que pocos tienen. Según la Conagua, el acuífero a ese nivel no sufre afectaciones; el que está afectado es el abasto superficial de los Altos de Chiapas. Claro, si no trabajamos todos en la conservación de recursos subterráneos, los pleitos serán por éstos”.

Carmona señaló que no tiene datos oficiales de cuánto extrae la Coca Cola. “Nos hemos acercado a Conagua a preguntar, pero tampoco tenemos información.

Los datos que conocemos son los públicos que conoce cualquier persona de la producción de refrescos que en una visita cualquier persona tiene de la misma empresa”, apuntó.

La trasnacional, abundó, paga los permisos a la Conagua y al Sapam sólo 64 mil pesos al año por las descargas del drenaje, "que además son residuales tratadas en dos plantas de tratamiento propias: una para los servicios sanitarios de los empleados y la otra para el proceso de elaboración de bebidas".

Sostuvo que "al no hacer estudios científicos para conocer cómo están los mantos subterráneos del valle de Jovel (de San Cristóbal), no sabemos qué tanto se está abatiendo del subsuelo, pero al extraer grandes cantidades, tarde o temprano habrá una consecuencia lógica de deshidratación superficial. La Coca Cola tiene dos pozos profundos, canceló uno y abrió otro".

–¿Qué tan alto es el riesgo de que se acabe el agua del subsuelo?

–El riesgo está incrementándose por factores climáticos, extractivos del agua subterránea y ya es palpable cómo empieza a escasear, pues los humedales se están secando.

Antonino García manifestó que debido a que "no tenemos estudios serios que nos digan si tenemos un acuífero que se está recargando", no es posible saber si la extracción de un millón y medio de litros diarios para uso de la empresa representa un despojo o no; sería cuestión de analizarlo con base en la cantidad de recursos subterránea: Si el acuífero está siendo sobreexplotado, yo digo que sí hay razón, pero estamos escasos para tener un juicio real por la falta de estudios”.

En su opinión, la Conagua "debería tener esos datos de la recarga y mostrarlos a la población para decir si está o no sustentada la extracción. Por eso, en un principio precautorio, la ciudadanía tiene razón porque a falta de datos, hay la incertidumbre de quedarse sin agua. En un principio precautorio se debería preservar el recurso subterráneo para la población, ya que en la cuenca estamos llegando al límite de aportación a los manantiales". Afirmó que los grupos ambientalistas y organizaciones que están en contra "quieren que Coca Cola se vaya porque está utilizando grandes cantidades de agua".

Para Jesús Carmona "no es fácil como muchos dicen que hay que quitar a la Coca Cola, pues muchas personas consumen sus refrescos. Sabemos las consecuencias y el costo económico que tiene ingerir azucarados, pero no piensan en mejor eliminar su consumo".