Mujeres zapatistas realizan encuentro sobre violencia de género

"Dicen que ahora las mujeres tienen más voz, pero nos siguen asesinado"

La Jornada Maya

Morelia, Municipio de Altamirano, Chiapas
Viernes 27 de diciembre, 2019

Más de 3 mil 500 mujeres de 49 países incluido México, se reúnen con integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en el Caracol “Huellas del Caminar de la Comandanta Ramona” ubicado en el municipio oficial de Altamirano para hablar de la violencia contra las mujeres, “porque en todo el mundo, las siguen asesinando, las siguen desapareciendo, la siguen violentando y despreciando”.

“En este año no se ha parado el número de violentadas, desparecidas y asesinadas, ha aumentado, y nosotras como zapatistas lo miramos que es muy grave”, dijo la Comandanta Amada junto a un grupo de mujeres zapatistas que encabezaron el evento inaugural, y al hacer un llamado a las mujeres que no importa cuál es su pensamiento o su modo, “a luchar por nuestra vida, ahora más que nunca, es la que corre peligro en todos los lugares y en todos los tiempos”.

“Tenemos que defendernos, exhortó Amada, “autodefendernos como individuas y como mujeres, y sobre todo tenemos que defendernos organizadas, apoyarnos todas, protegernos todas, y tenemos que empezar ya”.

Y es que destacó que hace un más de un año, cuando fue el primer encuentro, “nos comprometimos a que vamos a organizar en nuestros lugares, porque ya basta de asesinadas, desaparecidas, humilladas, despreciadas, pero vemos que sigue mas peor.

“Dicen que hay equidad de género porque en los malos gobiernos hay igual de hombres y mujeres mandones y mandonas; pero nos siguen asesinando. Dicen que hay más derechos en la paga para las mujeres, pero nos siguen asesinando. Dicen que hay mucho avance en las luchas feministas, pero nos siguen asesinando. Dicen que ahora las mujeres tienen más voz, pero nos siguen asesinado”.

Amada agregó: “Dicen que ahora ya se toma en cuenta a las mujeres, pero nos siguen asesinando; dicen que ahora hay mas leyes que protegen a las mujeres, pero nos siguen asesinando; dicen que ahora es muy bien visto hablar bien de las mujeres y sus luchas; pero nos siguen asesinando.

“Dicen que hay hombres que entienden la lucha de cómo mujeres que somos y hasta se dicen que son feministas, pero nos siguen asesinando; dicen que la mujer ya está en mas espacios, pero nos siguen asesinando; dicen que ya hasta hay super héroas en las películas, pero nos siguen asesinado, dicen que ya hay más conciencia del respeto a la mujer, pero nos siguen asesinando; cada vez mas asesinadas, cada vez con más brutalidad, con más saña, coraje, envidia y odio, y cada vez con más impunidad”.

O sea que cada vez con más machos que no se castigan, que siguen sin pena, como si nada, como si asesinar a una mujer, desaparecerla, explotarla, usarla, agredirla, despreciarla, es cualquier cosa, enfatizó Amada.

Las palabras de la comandanta Amada fueron acompañadas con una parada militar de 250 insurgentes zapatistas que portaban toletes y arcos, todas ellas encargadas de la seguridad del encuentro.

“Nos siguen asesinado y todavía nos piden, nos exigen, nos ordenan que estemos bien portadas, y no se puede creer, `pero si un grupo de trabajadoras y trabajadores tapan una carretera, o hacen una huelga, o protestan, hay un gran escándalo; dicen que se violan los derechos de las mercancías, de los carros, de las cosas, y en los medios de comunicación hay fotos, videos, reportajes, análisis y comentarios en contra de esas protestas”, señaló Amada desde lo alto de un templete.

Pero si violan a una mujer continúo, “apenas se pone un número mas o un número menos en sus estadísticas. Y si ls mujeres protestan y rayan sus piedras de arriba, rompen sus vidrios de arriba, le gritan sus verdades a los de arriba, entonces si gran bulla”.

“Pero si nos desaparecen, si nos asesinan, entonces nomas ponen otro número : una víctima mas, una mujer menos”, describió.

Las mujeres del EZLN en voz de la comandante Amada señalaron que “ toda la violencia contra las mujeres, es como si el poderoso quisiera dejar bien claro que lo que importa es su ganancia, no la vida; valen los autos, las piedras, los vidrios, las mercancías; la vida no vale, y si es la vida de una mujer, pues vale todavía menos, por eso nosotras como zapatistas, somos anticapitalistas y antipatriarcales”.

En su discurso, Amada reflexionó: parece que nuestras muertes violetas, nuestras desapariciones, nuestros dolores, son una ganancia para el sistema capitalista, “porque el sistema solo permite lo que le da beneficio, lo que le da ganancia, por eso decimos que el sistema capitalista es patriarcal”.

Por eso consideró que “para luchar por nuestros derechos, por ejemplo el derecho a la vida, no basta luchar contra el machismo, el patriarcado o como le quieran llamar, tenemos que luchar también contra el sistema capitalista; lo que importa es que luchemos por nuestra vida, que ahora más que nunca, es la que corre peligro en todos los lugares y en todos los tiempos”.

“Aunque digan y prediquen que hay muchos avances para las mujeres, la verdad es que nunca antes en la historia de la humanidad ha sido tan mortal el ser mujer; hasta dicen que tal o cual profesión es la más peligrosa; que si es más peligroso ser periodista, o ser fuerza represiva o ser juez, o ser malos gobiernos”.

“Tú y nosotras lo sabemos, que lo más peligros ahora en el mundo es ser mujer; no importa si es mujer niña o jovena o adulta, o ya de juicio, no importa, si es blanca, amarilla, roja o color de la tierra, no importa si es gorda, delgada, alta, chaparra, bonita o fea, no importa, si es de clase baja, o media o alta, no importan su lengua, su cultura, su creencia, su militancia, a la hora de la violencia, lo único que importa es ser mujer”, enfatizó la comandante Zapatista.

Los colores de la lucha feminista

Al 2do Encuentro Internac ional Mujeres que Luchan, desarrollado en territorio bajo control del EZLN del 27 al 29 de diciembre, llegaron colectivos de mujeres de diversas corrientes de pensamiento o luchas sociales que han hecho uso del color para identificarse en el contexto global, haciendo públicas sus ideologías.

Las que usan pañuelo verde, impulsoras de la campaña por el derecho al aborto; las del color violeta insignia del feminismo que combate la violencia de género, la desigualdad salarial, los feminicidios; colectivos lésbico feministas, entre otras.

Luego del evento inaugural, la comandancia zapatista instaló una mesa para escuchar los testimonios de varias de las participantes sobre la discriminación que sufren, en un país donde las mujeres cobran salarios 15 por ciento menores en promedio que los hombres.

Durante toda la tarde de este viernes, las zapatistas escucharon testimonios de mujeres violentadas a las que el gobierno no les ha hecho justicia, y que viven con temor de ser asesinadas por denunciar la violencia machista. Las alumnas de la Facultad de Filosofía y Letras describieron la violencia que se vive al interior de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Otra chica narró la violación que sufrió una alumna del CCH Sur, la que al no recibir apoyo, y al ser exhibida en videos, terminó por decir que sostuvo una relación sexual concensuada.

En el Caracol fueron colocadas lonas con los nombres de mujeres asesinadas: “Un minuto de silencio por Naomi Angel”; “Quien mató a Marielle”, decía otra manta que pendía a un lado del templete.

Al encuentro también asiste la ex candidata presidencial independiente María de Jesús Patricio, entre otras. Así como también madres de jóvenes victimas de feminicidios como Lesvy Rivera Osorio, hallada muerta en mayo de 2017 dentro de Ciudad universitaria.

Otras luchas

En el Caracol “Huellas del Caminar de la Comandanta Ramona”, destaca el campamento “El Istmo es Nuestro” de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec en defensa de la vida y del territorio que mantienen una lucha contra los megaproyectos de generación de energía eólica que aseguran están despojando territorios, por lo que mantienen resistencia.

Para compartir un poco de su gastronomía, las mujeres zapotecas venden totopos, queso y huipiles.

Las bases de apoyo colocaron comedores en el interior del Caracol donde ofrecen desayunos, comidas y cenas.