México crecerá cuatro por ciento en 2020: FMI

FMI debe revisarse a sí mismo, su papel en el mundo y redefinir recomendaciones

Francisco J. Hernández y Puente
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Ciudad de México
Sábado 28 de diciembre, 2019

En una reunión sin precedente, en vísperas de la Navidad, los principales economistas del Fondo Monetario Internacional, encabezados por su directora gerente, la economista y política búlgara, Kristalina Ivanova Gueorguieva, modificaron radicalmente el pronóstico de crecimiento de la economía mexicana para 2020 ubicándolo en 4 por ciento, en coincidencia con las primeras estimaciones del gobierno de la Cuarta Transformación.

Al mismo tiempo, los especialistas del principal organismo internacional manifestaron su beneplácito por la decisión tomada por la administración del presidente López Obrador de aumentar en 20 por ciento el salario mínimo a partir del 1 de enero de 2020. Los representantes del Fondo se congratularon por el paquete económico aprobado por el Congreso mexicano para el año entrante y señalaron que la estrategia económica del nuevo gobierno, junto con la aprobación del T-MEC, serán determinantes para alcanzar la meta de crecimiento.

México es el país con la mejor perspectiva de crecimiento de América Latina, apuntaron.

En las oficinas del viejo organismo creado en Breton Woods, New Hampshire, el 27 de diciembre de 1945, con café y galletas en la mesa, los economistas más ilustrados del planeta discutieron a fondo. ”Es hora de terminar con los dogmas neoliberales que han dominado el pensamiento económico del Fondo Monetario en los últimos 40 años”, y transitar hacia la definición de una nueva política económica que tenga como prioridad la equidad y el bienestar de los pueblos del mundo”. La contención de los salarios y del gasto público, como elementos centrales de las políticas de ajuste recomendadas a los países en desarrollo, han sido un fracaso en todos lados, y Chile, es el ejemplo latinoamericano más reciente de que el neoliberalismo, como pensamiento hegemónico del fin del siglo XX, sólo sirvió para favorecer al capital financiero internacional y empobreció a la mayoría de los pueblos, señalaron.

El Fondo Monetario Internacional debe revisarse a sí mismo. Debe revisar su papel en el mundo y redefinir las políticas que se recomiendan a los países en dificultades económicas, sentenció otro de los asistentes a la reunión de Navidad.

En el FMI, y en general, el pensamiento económico, debe disponer de una diferente y mejor comprensión del papel del Estado en la economía, y abandonar la idea de que el mercado lo resuelve todo. Los últimos cuarenta años de aplicar políticas bajo este pensamiento, han probado lo equivocado que hemos estado, señaló otro de los economistas más influyentes del organismo.

Debemos avanzar hacia una mejor comprensión sobre cómo convertir la capacidad potencial del Estado como inversionista de primera instancia, como factor clave del crecimiento basado en la inversión, de forma que pueda contribuir a abordar, junto con el sector privado, los grandes retos de nuestro tiempo, desde el cambio climático, hasta la configuración de la revolución digital.

Uno de los economistas asistentes dijo que coincidía con su colega, la italiana-estadunidense Mariana Mazucato, profesora en Economía de Innovación y Valor Público y directora del Instituto para Innovación y Propósito Público en University College de Londres, quien en uno de sus libros, El Estado emprendedor (2013) dice: “Si el resto del mundo quiere emular el modelo de Estados Unidos deberían practicar lo que ese país realmente hizo: más Estado y no menos. Una parte fundamental de esta lección debería consistir en aprender cómo organizar, dirigir y evaluar las inversiones del Estado, para que puedan ser estratégicas, flexibles y orientadas a los objetivos, Sólo de esta forma, las mentes más privilegiadas considerarán que es un honor trabajar para el Estado”.

La inédita reunión de Navidad concluyó con un llamado de los economistas del Fondo al Banco Mundial, para celebrar, en el mes de enero próximo, una asamblea conjunta en la que ambas instituciones internacionales inicien la discusión de los nuevos contenidos que debiera tener una nueva política económica internacional para la prosperidad del mundo, que ponga en el centro de su atención la equidad y el bienestar social.

En este día enrevesado nada se puede creer, pues los Santos Inocentes todo lo van a torcer. Este contenido no corresponde a la realidad y su único fin es el entretenimiento.