Azulejos de la Dolores Otero, nuevos campeones de la Liga Meridana

En tercer y definitivo juego, vencen a domicilio a Senadores de la Morelos

Antonio Bargas Cicero
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 13 de enero, 2020

¡Lo hizo de nuevo!, quién más si no “Mr. Perfecto”, Óscar Rivera, el látigo zurdo volvió a levantar la mano cuando su equipo más lo necesitaba y la Dolores Otero, una de las colonias más representativas del béisbol local, hoy celebra el tan ansiado primer título de sus Azulejos en la Liga Meridana de Béisbol de Invierno, al pegarle a domicilio a los Senadores de la Morelos, 4 por 1, en el encuentro decisivo de una trepidante Serie Final, que como los dos anteriores registró una entrada espectacular, lleno pletórico.

Un conjunto emplumado que hizo trizas cualquier pronóstico y estadística desde que comenzó la postemporada. En primera instancia, enfrentaron dos partidos de eliminación ante los Jaguares de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y lograron avanzar, el último del brazo de Rivera.

Ahora, en el choque definitivo de la final, acabaron con la racha invicta de los Senadores en casa en esta campaña y con el reinado que intentaban extender un año más.

Los Azulejos empezaron a levantar el vuelo hacia el trono desde el primer rollo, con madrugador ataque de 3 carreras que brindó enorme confianza a su experimentado serpentinero.

Rivera se repuso de la desafortunada salida del sábado pasado, en el primer partido, y respondió a la confianza del timonel Oswaldo Verdugo con otra joya de pitcheo. Incluso, comenzó el choque retirando a los primeros 8 bateadores que enfrentó, hasta que el noveno en el line-up, Mario Lavagnino, recibió la base por bolas.

Para mantener intacta su serpentina, en busca de un posible doble cero, en la tercera y cuarta entradas, el abridor sonorense fue respaldado con sendas pinceladas defensivas del jardinero central cubano Jorge Tartabull.

En el primero, el isleño corrió en gran forma y se deslizó hacia adelante para robarle un imparable a Santiago Huchim. Posteriormente, pegado a la barda, Tartabull se quedó con un batazo de Luis Borges que lucía para extrabase.

De esta manera, la figuró se Rivera se “agigantó” aún más y su recital alcanzó el sexto capítulo con otra cadena de 10 retirados en fila y sin admitir incogibles.

En contraparte, los pájaros azules pusieron a funcionar la pizarra desde el inning de las buenas tardes, donde atacaron al derrotado Omar Basulto y con apenas 4 bateadores ya ganaban con diferencia de 3 circuitos.

Luis Medina y Nígel Novelo ligaron dobletes para la de la quiniela y tras rola de Tartabull, Alberto Díaz, líder productor de la temporada, desapareció la esférica con un auténtico bombazo por la llanura izquierda.

Fue en la fatídica que el cansancio hizo mella en Oscar Rivera y los Senadores lo lograron raspar para fabricarle la solitaria anotación.

Luis Borges le rompió el encantó con biangular, Julián Castro entregó el primer tercio, pero “El Vampiro” timbró con sendos indiscutibles de Ramón Lunar y Vladimir Hernández.

El sencillo de Hernández marcó la salida de “Mr. Perfecto” y en su lugar ingresó Jahir Pérez, quien evitó cualquier daño adicional y por merecimientos propios fue designado “Jugador más Valioso” de la final.

La labor completa del sonorense fue de 6 episodios y un tercio, una carrera, 3 imparables, un boleto y 6 chocolates.

Por su parte, Basulto apenas se mantuvo 2 rollos y sufrió el revés con 3 anotaciones, 5 inatrapables y par de anestesias.

José Caballero, piloto de los Senadores, decidió enviar en el tercer tramo al dominicano Arturo Florentino, pero el cambio ya resultó tardío y el bicampeonato se esfumó.

Florentino contuvo a la artillería de los ahora monarcas hasta la novena, donde Lázaro Leal le dio el tiro de gracia a los locales, con un poderoso mísil sobre la barda de la parcela central. José Miguel Piña término el juego.

Fernando Alejos encendió la vela de la esperanza de los legisladores en su última oportunidad al bate con un doble y 2 fuera, pero Jahir Pérez dominó a Vladimir Hernández con elevado a la intermedia para el fin de la película.