Intratable pitcheo de Rivera y Pérez dan a los Azulejos su primera corona en la Meridana

Con poder y tremenda defensa, la Dolores Otero completa la hazaña al vencer a la Morelos

Antonio Bargas Cicero
Foto: Ayuntamiento de Mérida
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 14 de enero, 2020

Óscar Rivera lo hizo de nuevo.

Como varias veces se creció a la hora cero durante su estelar carrera con los Leones y al igual que lo logró hace una semana al dominar a la fuerte artillería de los Jaguares en su territorio para darle el boleto a la final a los Azulejos, el zurdo, al comenzar el año en el que se celebrarán 15 años de su histórica joya en los playoffs de la Liga Mexicana, se vio como en sus mejores a épocas cuando más lo necesitaba su equipo y llevó a los pájaros azules de su compadre Oswaldo Verdugo a hacer historia y completar una hazaña.

La impresionante y avasalladora temporada de los Senadores quedará como un recuerdo. ¡Los Azulejos son monarcas por primera vez de la Liga Meridana de Invierno!

A unas cuadras del parque Kukulcán, que por varios años Rivera convirtió en su fortaleza personal, el veterano hizo del campo de la Morales, otro parque amplio, ideal para su tipo de pitcheo, otro lugar impenetrable para el bateo rival y con una gema dio a la Dolores Otero, una franquicia que empezó de cero hace unos años, la corona con una victoria de 4-1 sobre los favoritos Senadores, que se quedaron sin respuestas ante el experimentada serpentina del sonorense y yucateco por adopción. “San Lunes”, bromeó Rivera en referencia a que se repitió la historia de las semifinales, cuando luego de perder el primer duelo brilló en la loma en el tercero y decisivo en Cordemex, también en lunes.

“Óscar es la definición de un caballo”, señaló el derecho motuleño Carlos Pech, feliz con la obtención del primer título de su carrera, ya sea en profesional o semiprofesional. Verdugo destacó el oficio de Rivera; “nos dio lo que necesitábamos”.

Con un Rivera gigante en la loma, el “power” azulejo y una gran defensa, así como otro estupendo relevo del Jugador Más Valioso, Jahir Pérez, hicieron el resto para poner a los Azulejos en el cuadro de campeones en la historia del circuito, junto con Diablos (3, el máximo ganador), Senadores, Zorros y Constructores (ahora UADY). “Mr. Perfecto”, como lo llamaba el fallecido periodista Herbert Martínez Fuente, fue casi perfecto en los primeros seis actos. Nadie le bateó de hit y sólo se embasó Mario Lavagnino con base por bolas en la tercera. Nada lo perturbó, ni siquiera una protesta del mánager José Caballero porque supuestamente tenía una sustancia ilegal en la mascota. Los ompáyers revisaron y no encontraron nada. “Yo creo que fue solamente un intento por tratar de sacarme de balance, pero yo seguí en lo mío”, comentó Rivera, quien se vio como cuando condujo a las fieras a las finales de la LMB en 2006 y 2007: se fue constantemente arriba en la cuenta y liquidó con rompientes, incluyendo su cambio de velocidad insignia.

En la tercera el patrullero central Jorge Tartabull demostró por qué es uno de los jugadores más completos de la Liga al correr la milla y ya prácticamente en terrenos del jardín derecho se deslizó para robarle extra base a Santiago Huevito Huchim con Lavagnino en base. Tartabull realizó varios buenos lances en las praderas. Los pájaros azules comenzaron el vuelo al título desde la primera entrada con racimo de tres carreras ante el derrotado Omar Basulto, dos por cuadrangular de Alberto Díaz. Arturo Florentino ingresó en la tercera y controló a los visitantes, pero fue demasiado tarde.

El cierre del lucky seven fue clave. Luis Borges rompió la joya de Rivera con doble y tras un aut, Ramón Lunar y Vladimir Hernández ligaron sencillos y el juego se apretó 3-1. Con las carreras del empate en posición de anotar, Pérez ponchó sin tirarle a Fernando Alejos y dominó en elevado a Carlos Sansores. Los poderosos locales ya no pudieron hacer más. El antillano Lázaro Leal remachó con un misil que superó la barda del izquierdo en la novena.

Verdugo y sus jugadores coincidieron en que la unión fue el factor más importante para la coronación. Rainier Aguilar, prospecto melenudo que bateó bien a lo largo de los playoffs, resaltó que “siempre nos apoyamos”. “No hay palabras para definir esto, teníamos años buscando el título”, expresó Verdugo. “No éramos favoritos, pero enfrentando las cosas con valor todo se puede. Agradecido con todos”.