Persisten sindicatos 'charros' que no velan por derechos del trabajador

En países como México, la informalidad es un recurso para subsistir

Abraham Bote
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 14 de enero, 2020

Cada primero de mayo, Día del Trabajo prevalece una imagen: por un lado tenemos a la marcha “oficial”, como le han llamado algunos trabajadores y líderes de obreros, donde se puede observar a cientos de trabajadores que asisten en compañía del gobernador estatal en turno para caminar por todo Paseo de Montejo hasta el Monumento a la Patria. Las autoridades estatales, municipales, federales, diputados... lanzan discursos sobre lo bien que vamos en materia laboral, se puede ver a líderes de algunos sindicatos junto a los gobernantes asentando con la cabeza, respaldando los discursos. Sin embargo, en otro escenario, un grupo más reducido, pero igual de enérgico marcha del Parque de Santiago hasta las puertas del Palacio de Gobierno exigiendo a las autoridades mejoras en las condiciones laborales y salariales. Incluso en alguna ocasión llevaron una piñata de el ex presidente Enrique Peña Nieto, la cual rompieron a golpes.

Dos realidades en un mismo estado. Uno de los factores por los cuales los salarios siguen siendo bajos, además que las condiciones del empleo no sea digno en el estado, es que persisten líderes sindicales conocidos como “charros”; que sólo velan por sus interés, o el de los patrones. “Existen sindicatos “charros”, una estructura de monopolio donde unos líderes que llevan muchos años al frente, que generan clientelas y no permiten dinamizar el trabajo, darle frescura al mercado laboral”, sentenció Gabriel Alejandro Rodríguez Cedillo, académico de la Facultad de Economía de la UADY.

Por su parte, Abelardo Moguel Cárdenas, dirigente del Frente Amplio Social Unitario (FASU), agrupación que alberga sindicados campesinos, obreros, telefonistas entre otros, comentó que en su organización han detectado que los trabajos en el estado no son remunerados, solo pocos trabajadores cuentan con prestaciones de ley, lo que ocasiona que muchas personas se refugien en la informalidad donde pueden ganar más que en una empresa formal, aunque esté muchas veces en el desamparo.

Aunado a esto, dijo que la mayoría de las empresas locales están afiliadas a sindicatos “charros” o conocidos como blancos los cuales explicó, son agrupaciones creadas o impulsadas por los patrones para tener en ellas apoyo seguro en el manejo de las relaciones laborales. Así los dirigentes sindicales quedan sometidos o están en contubernio con los empresarios. Este sindicato no defiende los intereses de los trabajadores, sino que busca defender los intereses del patrón. “Prácticamente está vendidos al patrón, cuando el sindicado debe pelear por el derecho de los trabajadores, y es una situación complicada que se tiene en el estado”, subrayó el líder sindical.

Ante esta problemática, dijo que el FASU en apoyo con el Unión Nacional de Trabajadores (UNT), trabajan para aglutinar a más sindicatos para darles el respaldo, el apoyo y así pueden exigir sus derechos laborales que les corresponden.

Entre las principales pendientes que existen es que los trabajadores puedan gozar de una seguridad social, el derecho a tener un sindicato fuerte, unido y alejado de líderes “charros”, que luche por ellos, una vivienda digna, un salario digno que le alcance para vivir.

Al no haber estas oportunidades laborales dignas, el trabajador tiene que recurrir a la informalidad o migrar a otros estados o fuera del país, señaló Moguel Cárdenas, esto implica que se escape la mano de obra local.

Según datos del INEGI en 2010 había más de 250 mil yucatecos en Quintana Roo, expuso la investigadora Estela Guzmán Ayala.

"La fuerza de trabajo que tiene el migrante (yucateco) es fundamental para la economía de Quintana Roo y de Yucatán, sobre todo el oriente", indicó; sin embargo, no están generándose las políticas públicas a nivel nacional, estatal y municipal que permitan enfrentar esta situación.

A su vez, precisó que la población joven del oriente de Yucatán es la que está yendo a la Riviera Maya, muchachos que terminan la secundaria acaban trabajando en la construcción, quienes tienen prepa se insertan en la hotelería, pero en condiciones deplorables, como lava pisos.