Color esperanza

Invité a mis hermanitas a escucharlo y a disfrutar el banquete que resulta MeridaFest

Margarita Robleda Moguel
Foto: Captura de pantalla
La Jornada Maya

Lunes 20 de enero, 2020

“Sé qué hay en tus ojos con sólo mirar, que estas cansado de andar y de andar, y caminar girando siempre en un lugar…” nos cantó Diego Torres en la Plaza Grande llenando la ciudad con una explosión de la energía que regala a manos llenas.

En estos tiempos extraños que nos tocó vivir, cuando la desconfianza, la duda, el enojo y la incertidumbre nos controlan y enferman, escucharlo decir: “Saber que se puede, querer que se pueda, quitarse los miedos, sacarlos a afuera, pintarse la cara color esperanza, tentar el futuro con el corazón…” es una cascada de agua fresca que nos aligera el morral.

Invité a mis hermanitas a escucharlo y a disfrutar el banquete que resulta MeridaFest. A unos pasos se encontraba Renán Barrera Concha con su esposa y amigos; Renán hombre, persona, esposo, coreando las canciones, alimentando su corazón de energía, de alegría y esperanza para enfrentar los retos cada vez más complejos para construir esa ciudad de la Paz, incluyente e inclusiva a la que aspiramos todos.

Al día siguiente me alegró escuchar afirmar: “Mérida se dignifica con el Concurso Internacional de poesía “Ciudad de Mérida” al doctor Rubén Reyes Ramírez, presidente del jurado que le otorgó el premio de poesía al maestro Fernando de la Cruz Herrera. El premiado, mejor conocido como Fer de la Cruz, comentó que hacía unas semanas estuvo en el certamen internacional de poesía de Pachuca, Hidalgo, y se maravilló al descubrir que la mayoría de los temas participantes fueron sobre el amor y la protección del medio ambiente y citó al poeta Jorge Contreras: “Es menester de los poetas elevar la palabra al amor, la fraternidad, la renovación de la naturaleza”.

“De la abundancia de tu corazón, hablara la boca”, dice el libro sabio. ¿De qué alimentamos nuestro corazón, el de los nuestros? ¿Del promocionar marcas? ¿De las competencias por consumir? ¿De los Rambos del momento? De los duros de matar? ¿De las vidas ajenas, los juicios y sentencias de los que nos hemos hecho especialistas?
MeridaFest trajo agua de lluvia fresca y rica a nuestra rutina desgastada. Nos hace bien escuchar ideas nuevas para alimentar el intelecto; preguntas cuyas respuestas nos lleven a preguntarnos de nuevo. Apagar el celular para sorprendernos, ver, escuchar, sentir, compartir, recuperarnos, disfrutar lo bello. ¡Convivir!

Entre sus más de 100 actividades que se realizarán entre el 5 y el 26 de enero, el menú es rico y multicultural: Opera China de Sichuan, los músicos voladores estilo Cirque du soleil, homenaje a Almodóvar y su cine, Fabián Rebordao de Argentina, Al Carmel de Israel, entre otros.

Marionetas de la Esquina, con sus 40 años de experiencia y talento, fue una fiesta para reconectarnos con la ternura.

De la misma manera que señalamos los errores, también toca reconocer los aciertos: Irving Berlín Villafaña hizo malabar y medio para mantener la bola rodando y Renán Barrera está empeñado en pintar a Mérida color esperanza.

Como simple ciudadana: ¡Muchas Gracias!

Mérida, Yucatán
margarita_robleda@yahoo.com