Amnesia de la oposición

La Resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Jueves 23 de enero, 2020

La amnesia de quienes sumieron a nuestro país en la pobreza, la desesperanza, la violencia, la inseguridad y la perversión de las instituciones traducida en la corrupción y la impunidad de los poderosos, o es un cinismo sin remedio ó se trata de una verdadera mitomanía y se creen la mentira y simulación que enarbolaron en todos los ámbitos públicos.

La desigualdad que impera en México es 38 veces mayor que el promedio que existe en el mundo, de acuerdo con datos que dio a conocer en vísperas del Foro Económico de Davos, Suiza, la ONG Oxfam Internacional.

El organismo tiene documentado que la desigualdad creció exponencialmente con la globalización y el vértice de la pirámide social concentra la riqueza sin que permee a las capas menos favorecidas.

Sólo seis personas acaudaladas concentran en México mayor cantidad de riqueza que más de la mitad de la población, ya que existen 62.5 millones de mexicanos en la pobreza. Además la recaudación tributaria de México es de las más bajas del mundo y tan sólo aporta un poco más del 16 por ciento del Producto Interno Bruto por lo que para reducir las brechas sociales sería necesario grabar con impuestos progresivos a la riqueza a los más acaudalados del país. En la sección de Economía de La Jornada del 21 de enero pueden consultar la nota completa.

El New York Times, el 20 de enero de este año, publicó un artículo de la analista política Viri Ríos que coincide al señalar que México tiene una larga deuda con el cobro de impuestos a los más ricos que en los gobiernos del PAN y del PRI pagaban cantidades mínimas a cambio de su complacencia y beneplácito.

Pone el dedo en la llaga al señalar que esos gobiernos del PAN y del PRI se caracterizaron por crear un sistema de simulaciones y afirmaban que proveían salud a todos los mexicanos, pero en la realidad pocos accedían a ese derecho Constitucional, lo mismo ocurría con la educación pública.

En todos los ámbitos a lo largo y ancho de la República Mexicana, brota como hierba mala la podredumbre sembrada por los malos gobiernos y sus cómplices y beneficiarios. No hay modo de ocultarla. Sus efectos son brutales. Aún así, no paran de vociferar, se enardecen junto con sus comentaristas y utilizan todos sus recursos que incluyen ejércitos de bots para descalificar las acciones del actual Presidente de México que ha optado por privilegiar el bienestar de las mayorías y acabar con la corrupción y la impunidad que nutrían a las élites mexicanas. Padecen amnesia. Son simuladores profesionales y mitómanos.

Los secretarios de Salud en los gobiernos panistas de Fox y Calderón, Julio Frenk y Salomón Chertorivski, respectivamente, publicaron su opinión conjunta en Reforma con el título INSABI: incertidumbre que mata,pero ignoraron y olvidaron las evidencias documentadas del rotundo fracaso del Seguro Popular que arropan.

El mismo Gabriel O’Shea, último titular del Seguro Popular en el gobierno de Enrique Peña Nieto, dijo en el Reforma del 6 de agosto de 2017, que tenía fallas graves en las reglas de operación que permitieron el desvío y el uso deshonesto de los recursos públicos y durante la década previa se habían desviado casi nueve mil millones de pesos del Seguro Popular en varios estados. El periodista Ricardo Raphael apunta que según un estudio que dio a conocer en 2016 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Seguro Popular tenía un sistema de seguridad mal diseñado, sin controles financieros ni de calidad, no resolvió las inequidades, potenció la fragmentación de los servicios y los sistemas, y ante su fracaso era necesario un nuevo modelo. Nadie habló de ese estudio serio, objetivo y veraz de la OCDE, ni Frenk ni Chertorivski, ni los sesudos analistas. Remata Ricardo Raphael que el fracaso del Seguro Popular está suficientemente documentado también por la Auditoría Superior de la Federación, con evidencias irrefutables de corrupción, por lo cual lo que tiene fundamento es decir en el mismo tono sensacionalista de la derecha, Seguro Popular corrupción que mata.

Algo anda mal cuando atacan al Presidente que busca deshacerse de la carga económica y moral de un avión absurdamente ostentoso y oneroso, por lo cual ha sido invendible, y olvidan a los ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que despilfarraron en esa aeronave 4 mil 500 millones de pesos y dieron al mundo la imagen de un país envilecido, empobrecido y endeudado en niveles estratosféricos que permite autoridades con lujos surrealistas.

La violencia y la inseguridad de Quintana Roo, más allá de visiones políticas, preocupa, indigna y lastima a todos los habitantes del estado más turístico de México, cuya imagen debe cuidarse con hechos, no ocultando la verdad, ni maquillando cifras, sino con estrategias y mandos policiales adecuados, con liderazgo y credibilidad. La confianza se gana día a día con hechos, no con campañas publicitarias que, al final le cuestan al pueblo que paga por resultados. La confianza en el combate a la inseguridad y la violencia debe cuidarse con cero tolerancia a la ineptitud y la corrupción. Los delincuentes cada vez roban más espacios a la sociedad al cometer sus delitos en plazas comerciales, estacionamientos, comercios, restaurantes, calles y avenidas concurridas, etcétera. Su campaña de terror respaldada por sus hechos ha calado hondo.

La gente tiene miedo. No es casual que Cancún ocupe en la actualidad el deshonroso quinto lugar en la percepción de inseguridad según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI. El mando policial único, penosamente no ha convencido con resultados. El titular de Seguridad Pública del Estado, Alberto Capella ha venido unificando a la ciudadanía que cada vez lo rechaza más, e incluso, los poco comprometidos diputados de la XVI Legislatura han levantado la voz, pero sólo eso que es, poco más que nada. No toman ninguna acción legal, solo se cuelgan de los reflectores. La percepción ciudadana también ha golpeado con dureza a la presidente municipal de Cancún, Mara Lezama que, en los hechos no ha tomado distancia de los peores gobiernos anteriores y ha sido cuestionada su acelerada prosperidad familiar. En reciente encuesta de Mitofski con 60 presidentes municipales de lugares importantes del país, Mara Lezama ocupó el lugar 59 con aprobación del 18.6 por ciento. En fin son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡Hasta la próxima!

profenor1960@hotmail.com