Sin lugar para atracar buque sargacero en QRoo ni dinero para trasladarlo: Semar

Puertos de Cozumel y Mahahual no pueden usarse por cruceros

Carlos Águila Arreola
Foto: Semar
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Miércoles 29 de enero, 2020

El barco sargacero atracado en el puerto de Manzanillo no ha llegado a Quintana Roo por dos razones: la primera y más importante es que no hay un muelle en el litoral estatal para que atraque la embarcación debido a su tamaño, y la segunda es la falta de presupuesto, confió a La Jornada Maya un alto mando de la Secretaría de Marina (Semar) relacionado con la recolección de sargazo.

El pasado 11 de diciembre, al término de una de las reuniones sobre el tema en la Casa de la Cultura de Cancún, el mando adscrito a la V Región Naval (Isla Mujeres) y quien solicitó el anonimato por no estar autorizado a declarar, señaló que el navío tendrá que cruzar por el canal de Panamá porque no puede trasladarse vía carretera, como en su momento anunció el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Señaló que el buque, abandonado en el puerto de Ensenada, Baja California, estaría listo a finales de marzo luego de ser rehabilitado para cruzar del océano Pacífico al Atlántico; sin embargo, indicó el marino, aún hay dos problemas: el primero, que no hay un muelle adecuado para poder atracarlo, y el otro que faltan recursos.

Añadió que en toda la costa del Caribe mexicano, sólo la isla de Cozumel y el balneario de Mahahual tienen los muelles del tamaño necesario para el atraque del llamado Buque Sargacero Oceánico ARM Natans (BSO-101), que tiene un porte (la capacidad de carga) de 19 toneladas, 44 metros de eslora (largo), 9.44 metros de manga (ancho) y calado máximo de 3.56 metros (profundidad del casco que alcanza al navegar).

La fuente resaltó que esos puertos no podrían utilizarse por obvias razones –Cozumel es el puerto con el mayor arribo de cruceros de América Latina, y el de Mahahual está entre los primeros 10–, por lo que hasta ahora el único puerto de la región que reúne las condiciones para albergarlo cuando no esté en altamar es el de Progreso, en Yucatán.

Inclusive, desde entonces comentó que debido a la rehabilitación para reactivar sus equipos, así como mantenimiento al casco y la maquinaria, no estaría en aguas quintanarroenses para el inicio de la temporada 2020 de arribo de sargazo, que de acuerdo con las proyecciones de las universidades de Florida y Galveston (Texas), con las que trabaja el gobierno estatal, estaría iniciando entre la segunda y la tercera semana de febrero.

El martes, en el marco de la tercera edición de la Conferencia Anáhuac, Perspectivas Turísticas para Quintana Roo, antes de participar en el panel Expectativas del turismo y el entorno en 2020, de entrada el diputado federal Luis Javier Alegre Salazar desconoció la versión y aseguró al redactor que todo era falso, después de dar a conocer que al navío anclado actualmente en Manzanillo se le cambió el nombre de Kelso a Natans.

Dijo que próximamente viajará a la ciudad porteña del estado de Colima para conocer el avance del mantenimiento que tiene el buque, con el que se pretende recolectar la talofita en aguas internacionales, y adelantó que la primera de cuatro sargaceras que construirá la Semar ya está en camino desde Coatzacoalcos, Veracruz, donde están los astilleros de la dependencia en el Golfo de México.

Explicó que lo que se pretende es que Natans recolecte el sargazo en aguas internacionales, y que sea procesado a bordo mediante una nueva técnica de recolección, ya que se sabe que esa alga marina crece al doble cada 18 días, por lo que “hay que ir tan lejos como sea necesario para recolectarlo antes de que se reproduzca al punto que sea imposible atajarlo”.

Al tratarse de una embarcación más grande que los buques petroleros, el legislador federal dijo que se propone que le pongan vallas de tres o cuatro kilómetros jaladas por barcazas centinelas para que se haga un embudo para atrapar el alga, procesarla e incluso reutilizarla, deshidratarla y empacarla para convertirla en lodo marítimo, pues “la intención es que no vuelva recalar de forma masiva en las costas de Quintana Roo”.