Sepultan en Argentina a Berta Schubaroff

Era integrante de Abuelas de Plaza de Mayo

Stella Calloni
Foto: Twitter @Abuelasdifusión
La Jornada Maya

Buenos Aires
Lunes 3 de enero, 2020

Los restos de Berta Schubaroff, quien murió a los 92 años siendo integrante de Abuelas de Plaza de Mayo, fueron despedidos ayer. Su hijo, Marcelo Gelman, y su esposa embarazada de siete meses, María Claudia García Irurueta Goyena, fueron secuestrados por la dictadura militar en 1976 y desaparecidos en Argentina y Uruguay, respectivamente, donde la joven tuvo a su hija en un centro clandestino de Montevideo, y la niña, apropiada por los militares uruguayos durante la Operación Cóndor, fue entregada a la familia de un policía de ese país.

En 2000 fue encontrada, después de una larga búsqueda, la joven Macarena Gelman, en Montevideo, por su abuelo, el poeta Juan Gelman, ex esposo de Berta, fallecido en México en 2014.

El 24 de agosto de 1976 fue allanada la casa de Berta, secuestrada su hija Nora Gelman, a pesar de estar discapacitada y seriamente afectada por un accidente, y con ella fueron a buscar a su hermano y la esposa de éste, siendo llevados al siniestro Centro de Detención Automotores Orletti, sede de la Operación Cóndor en Buenos Aires.

Nora fue dejada en libertad luego de dos días. Berta –separada de Gelman, quien perseguido estaba fuera del país– comenzó la búsqueda de su hijo y su nuera, con la madre de ésta y como todas las madres y abuelas recorrió comisarías, hospitales, golpeó puertas inútilmente y también viajó a España.

En esta historia, los restos de Marcelo Gelman fueron identificados en 1989 por el equipo de Antropología Forense, después de ser encontrados en un barril sumergido en el río San Fernando, en el conurbado bonaerense. María Claudia fue separada de su pequeña hija y hasta hoy continúa desaparecida en Uruguay.

En un comunicado, las Abuelas de Plaza de Mayo despidieron con profunda tristeza a la Abuela Berta, a quien agradecieron la lucha colectiva que abrazó desde el día en que la dictadura comenzó a perseguir a su familia.

La verdad llega a Jujuy

Un grupo de diputados peronistas del Frente de Todos, de la provincia de Jujuy, preparan un juicio político contra el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Pablo Baca, quien en confesiones a una persona cercana desnudó la verdad sobre la prisión de la dirigente social Milagro Sala y otras militantes del Movimiento Tupac Amaru, al confirmar que están detenidas por decisión del gobernador Gerardo Morales, de la alianza derechista opositora Cambiemos (actual Juntos por el Cambio), y admitir que no se comprobó la supuesta malversación de fondos entregados por el gobierno nacional a dicha agrupación para la construcción de viviendas.

Los audios de estas confesiones del magistrado fueron entregados a la revista digital El Cohete a la Luna y en ellos Baca reconoce la subordinación judicial a las órdenes del gobernador Morales, quien decidió detener a Sala el 16 de enero de 2016 durante una manifestación pacífica y desde entonces le inventaron a ella y a varias mujeres que la habían ayudado a levantar miles de viviendas, una serie de acusaciones falsas.

Las arbitrariedades cometidas contra Sala y otras detenidas se convirtieron en una constante violación a los derechos humanos, encarceladas bajo condiciones inhumanas. Algunas ahora están en prisión domiciliaria, sin poder trabajar y sus familias están en la indigencia.

Ni el gobierno de Macri ni el de Jujuy cumplieron con las resoluciones de organismos internacionales que certificaron las denuncias de abogados y organismos de derechos humanos sobre esta situación aberrante. Tampoco lo ha hecho la Corte Suprema de Justicia de la la nación.

Ante esto, el dirigente, escritor y médico Jorge Rachid, quien atiende a presos políticos de Jujuy y de otras cárceles aquí y en la provincia de Buenos Aires, encabezará hoy una huelga de hambre a la cual se sumarán sindicalistas, políticos y defensores de derechos humanos, para exigir la libertad de todos los presos políticos, afuera del Palacio de Justicia, en esta capital.