Evo Morales impulsa el triunfo electoral de MAS en Bolivia desde el exilio

Entrevista con el ex vicepresidente Álvaro García Linera

Ana Langner
Foto: Ap
La Jornada Maya

Ciudad de México
Viernes 7 de febrero, 2020

Desde su forzado exilio, el líder andino Evo Morales Ayma participa en la campaña política para lograr que el Movimiento al Socialismo (MAS) –base de su gobierno– triunfe en las próximas elecciones en Bolivia, que se celebrarán el 3 de mayo. Sin embargo, este esfuerzo es atacado mediante amenazas por el gobierno golpista de Jeanine Áñez, preocupado y asustado frente a una estructura política, la nuestra, que no han podido destruir, dijo el ex vicepresidente de la nación sudamericana Álvaro García Linera.

No obstante, esta estrategia tiene un efecto a la inversa. En elecciones, la intimidación, los chantajes y la coacción son propaganda política que se traduce en apoyo y victoria.

En entrevista, indicó que México ha sido el país que más ha sufrido en carne propia la degeneración de este lenguaje violento del gobierno de facto.

Da vergüenza. A nombre de los bolivianos pido disculpas al gobierno de México por todo estos abusos, estos agravios que está sufriendo por una cosa simple que está haciendo: defender el derecho internacional, sostuvo.

El intelectual nacido en Cochabamba el 19 de octubre de 1962 se encuentra exiliado en Argentina a causa del golpe de Estado de noviembre pasado contra el gobierno de Evo Morales.

De visita en nuestro país, donde ofrecerá una serie de pláticas y conferencias relató que desde una pequeña oficina prestada por la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), además de hacer una olla común para que los compañeros exiliados que aún no han conseguido empleo almuercen y cenen, Morales Ayma comparte su experiencia electoral y orienta a las nuevas generaciones para configurar una orientación de campaña.

Evo es una máquina electoral, siempre lo ha sido, es un hombre con mucha sabiduría política-electoral, refirió García Linera quien suele definirse como intelectual de formación marxista seducido por la insurgencia indígena.

Luego de haber sido acogidos por México, Morales Ayma y sus colaboradores decidieron irse a Argentina debido a que deseaban estar más cerca de su país natal. Si bien uno puede entablar comunicaciones por teléfono o Skype, nunca el efecto de esos encuentros, esas sugerencias, tiene una consistencia requerida.

García Linera, quien en 1990 colaboró en la fundación del ejército guerrillero Tupai Katari para apoyar la insurgencia indígena en Bolivia, expresó que el gobierno de facto apostó a deshacerse del líder, perseguir a los dirigentes para que el partido se sumergiera por largos años, pero eso no ha pasado.

“En situaciones normales el temor puede sedimentarse y alejarte, pero en campaña electoral y, especialmente en mi país, lo que hace es que te victimiza y en Bolivia dame una víctima, y te daré un líder, esa es una ley. Dame una víctima, te daré la victoria.

Lo que están haciendo con estos mecanismos para aislar a Evo, para intentar desorganizar la estructura y que el MAS no saque cabeza, es que lo están victimizando y con ello generando una especie de prosa heroica de la militancia.

García Linera expresó que el golpe de Estado, su discurso, la emoción que lo envuelve, es la venganza del gobierno de Áñez contra la insolencia de los indios de haberse querido igualar. Es un levantamiento fundado en el odio, el revanchismo.

En este contexto, México ha sufrido este lenguaje violento. Estamos en deuda, Bolivia está en deuda con la hermana República de México, su pueblo y su gobierno.

Luego del arribo de César Navarro, ex ministro de Minería de Bolivia, y Pedro Damián Dorado, ex viceministro de Desarrollo Rural y Tierras a México, siguen asilados en la embajada siete colaboradores del gobierno del presidente derrocado Evo Morales, entre ellos su brazo derecho, Juan Ramón Quintana, quien ya suma una decena de órdenes de aprehensión.

¿Qué irá a pasar? Es difícil saber, expresa el ex vicepresidente sobre el futuro de los asilados en la legación mexicana. Me inclino a pensar que está difícil que la situación cambie hasta antes de las elecciones.

Fundamentalmente, se refirió a Juan Ramón Quintana, hombre crítico de la intervención estadunidense en América Latina, quien para la administración de la golpista Jeanine Áñez “es como un trofeo… que exhiben ante Estados Unidos”.