Bacalar no es zona apta para construir parques solares, coinciden ciudadanos

El área donde pretenden desarrollar el proyecto es susceptible a inundaciones

Joana Maldonado
Foto: Sedetur
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Domingo 9 de febrero, 2020

Bacalar no es una zona apta para el desarrollo de un parque solar, pues dicho proyecto que busca desarrollar la empresa Enera Energy de México S. de R.L. de C.V., generaría un alto impacto en el ecosistema y no “energías limpias”, por lo que habitantes y organizaciones de este municipio piden a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) rechazar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en la que se hallan una serie de irregularidades.

El pasado siete de febrero en Bacalar, se desarrolló la reunión pública solicitada a la Semarnat a mediados de enero por organizaciones y ciudadanos bacalarences relacionado con el Parque Solar San Felipe que se pretende construir en 263 hectáreas de terrenos del Ejido Arón Merino en este municipio. Participaron en la reunión unas 30 personas, habitantes del centro y poniente del municipio, incluyendo representantes de las comunidades mayas.

En la reunión estuvo presente Pedro Ortíz, en su carácter de representante legal de la empresa Enera Energy de México, y asesores técnicos que elaboraron la MIA en octubre de 2019 asentada en la bitácora 23QR2019ED105 de la Semarnat.

Los habitantes de Bacalar apuntaron la necesidad de conservar el área en la que dicho proyecto pretende la deforestación y cambio de uso de suelo, por lo menos a 30 años de más de 260 hectáreas en un área que se mantiene altamente conservada y que es vital para la conservación de los servicios ecosistémicos de la región.

Observaron también que la MIA omitió la descripción integral de este proyecto y que solo se limita a señalar la configuración de los paneles solares, por lo que cuestionaron las características e implicaciones ambientales de construir una subestación eléctrica elevadora, de operar la línea de transmisión a la subestación de Xul-Ha y de la red de caminos internos al parque y por qué su impacto acumulativo no se evaluó en la MIA.

¿Qué pasará con la disposición final de los paneles solares a 30 años y si la empresa se encargará de regenerar la vegetación? ¿Y por qué la empresa presentó la MIA con base al Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, es decir información caduca? Apuntaron que el proyecto ya había sido presentado en diciembre de 2018 y fue rechazado por Semarnat.

Señalaron también que esta zona aparece en el Atlas Nacional de Zonas con Alto Potencial de Energías Limpias como susceptible a inundaciones, por lo que interrogan por qué la insistencia en ubicar ahí el proyecto.

Citaron también que la MIA refiere la Ley para el Aprovechamiento de energías renovables y el financiamiento de transición energética, ordenamiento que fue abrogado para dar entrada a la Ley de Transición Energética vigente desde el 2015.

Dicha MIA no analiza las implicaciones de la deforestación de las más de 260 hectáreas ni detalla que durante el periodo de 30 años habrá emisiones de gases como consecuencia de la deforestación.

Fueron casi cinco páginas de preguntas con respuestas escuetas por parte del personal técnico y representante jurídico de la empresa.

También se presentaron dos ponencias, una de ellas del Colectivo Ciencia para el Pueblo dirigida por la bióloga Shanty Acosta Sinencio, en la que ofreció opiniones técnicas sobre esta MIA apuntando que la deforestación que se pretende en este desarrollo, es contraria al espíritu de la Ley de General de Cambio Climático y Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. El documento tampoco menciona si se realizó algún análisis sobre la existencia de poblaciones indígenas en la región, lo que implicaría elaborar una consulta de acuerdo con la La Ley de Industria eléctrica y de la Organización Internacional de Trabajo que defiende el derecho de libre determinación de los pueblos originarios.

Además se omiten datos importantes como la especificación de obras complementarias que tendrían impacto sobre la región, es el caso de la subestación eléctrica elevadora de 230V a 34.4kV, y la construcción y operación de una línea de transmisión eléctrica a la subestación de Xul-Ha, así como de los caminos internos del parque solar.

Apunta también que el predio corresponde a la Unidad de Gestión Ambiental número 152 enmarcado en el Programa de Ordenamiento Ecológico Marino y Regional y a la Región Terrestre prioritaria para la conservación de la biodiversidad en una escala tres, es decir, alto para la conservación.

La Semarnat deberá emitir su resolutivo en los próximos días en relación a estas observaciones sobre la MIA, aunque se sabe que ya ingresaron un estudio técnico justificativo para solicitar el cambio de uso de suelo.