El crédito agrícola en México, uno de los tres más bajos en AL

Representa un porcentaje inferior al 2 por ciento del financiamiento del país

Dora Villanueva
Foto: Alfredo Valadez Rodríguez
La Jornada Maya

Ciudad de México
Domingo 9 de febrero, 2020

El crédito agrícola en México es uno de los tres más bajos en América Latina. Representa sólo 1.9 por ciento del total del financiamiento disponible en el país, asegura la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En un nuevo reporte, el organismo destaca que se espera que a finales de este siglo la población rural representará sólo 10 por ciento del total en la región, aunque esas zonas seguirán concentrando gran parte de los recursos naturales, de los que depende la economía de los países del área.

La Cepal subraya en su texto el abandono en que está la población de dicha zona y el sector del que ésta depende. En México, la agricultura es la principal fuente de trabajo. Ahí se emplea 45.9 por ciento, mientras en servicios está 33.2 y en la industria 20.9.

No obstante, la pobreza extrema afecta a uno de cada cuatro habitantes de las zonas rurales –tres veces más que en las áreas urbanas– y el trabajo infantil se duplica. En general, ello se refleja en que se tiene uno de los accesos a crédito más bajos para el sector, que hoy día representa 3.1 por ciento de la economía.

El promedio de crédito a este sector en América Latina es de 6.1 por ciento. Por arriba de México están todos los países, excepto Brasil y Trinidad y Tobago, que dan 0.8 y 0.2 por ciento de su financiamiento a la agricultura.

Por ejemplo, en Nicaragua se da 14.6 por ciento, en Uruguay 14.4 y en Belice 10.9. En general, las economías más grandes han dejado de apalancar al sector.

La organización enfatiza que la pobreza rural está estrechamente vinculada con los serios déficits de trabajo decente en la agricultura (y en otras actividades productivas primarias), a los cuales se añade la débil presencia de instituciones laborales en las áreas campesinas.

"Para que la agricultura pueda contribuir a reducir la pobreza y la desigualdad en el campo es importante no sólo cerrar las brechas de los salarios laborales entre los sectores agrícolas y no agrícolas, sino también extender la cobertura de la seguridad social y otros beneficios laborales a los trabajadores del sector agropecuario", destaca la Cepal.