Remesas en la época de Trump

Es muy probable que este año Trump arremeta nuevamente contra México

Francisco J. Hernández y Puente
Foto: Captura de pantalla
La Jornada Maya

Lunes 10 de febrero, 2020

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sorteó la semana pasada un obstáculo más en su carrera por reelegirse para un segundo período como inquilino de la Casa Blanca. Aunque no había señales en sentido contrario, en una cerrada votación, el Senado de su país lo absolvió de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso que se le imputaban, y por los que y se le sometió a juicio político. Esa Cámara, de mayoría republicana, desestimó las acusaciones de actuar indebidamente que pesaban sobre Trump, como retener ayuda militar estadounidense a Ucrania. Con ello, se enfila, --hasta ahora sin rival que le represente un alto riesgo--, a una campaña que lo pondrá por cuatro años más, al frente de la administración del gobierno estadunidense.

Previsiblemente durante los próximos nueve meses, hasta el día de la elección, Trump volverá a usar su agresividad, su lenguaje violento y sus patrañas contra México. Esa será de nuevo, sin duda, una de sus estrategias principales. Algo que en la campaña anterior le funcionó y que no tendría porque no usar de nueva cuenta si le reportó buenos dividendos, particularmente su posición antinmigrante y su permanente repudio a las comunidades de origen mexicano e hispanos en general que residen en diferentes estados de ese país. Los empeños de la política exterior mexicana y de su canciller tendrán que redoblarse en los meses por venir para seguir lidiando con el político del America first y su nacionalismo ramplón.

La paradoja de las remesas

Paradójicamente, al tiempo que el Senado exoneraba a Trump, y éste rendía su informe del estado de la Unión, justo en la época de recrudecimiento de la política antiinmigrante del presidente estadunidense, se ha dado a conocer un incremento sin precedente en el monto de las remesas que los trabajadores mexicanos envían a sus familias en México.

El Banco de México acaba de informar que durante 2019 nuestro país recibió 36 mil millones de dólares de sus ciudadanos residentes en el extranjero, cifra que significó un aumento de 7 por ciento respecto a los 33 mil 677 millones de dólares de 2018, entrada de divisas sólo superada por las exportaciones de automóviles al resto del mundo, y por arriba de los ingresos que el país recibe de la inversión extranjera directa, del turismo y de las exportaciones petroleras.

El reporte del banco central destaca también que el monto promedio individual de las remesas el año pasado fue de 326 dólares, ligeramente superior a los 322 dólares del mismo lapso de 2018, y el número de operaciones pasó de 104 a 110 millones; la mayoría de ellas por medio de transferencias electrónicas.

Con este resultado, se cumplen ya prácticamente 10 años de alzas continuas en el flujo de divisas que por esta vía envían los migrantes desde el país del norte. En 2009, el monto de remesas fue de poco más de 21 mil millones de dólares, llegó en 2016 a 26 mil 900 y de ese año, -cuando iniciaba la época trumpiana-, a la fecha, se han incrementado en 10 mil millones para llegar a los 36 mil millones de dólares ya referidos.

Remesas por entidad federativa

Michoacán, Jalisco, y Guanajuato son las tres entidades del país que encabezan la lista de grandes receptores de remesas, superando en cada caso los 3 mil millones de dólares por año. Les siguen, en orden de importancia por sus montos, el estado de México, Oaxaca, Puebla, Guerrero y la Ciudad de México. De hecho, las familias de trabajadores en Estados Unidos residentes en estas siete entidades reciben más de la mitad de las remesas enviadas.

Pero, además, hoy se observa que en entidades como Chiapas, Tabasco, la propia Ciudad de México, Chihuahua, Sinaloa, Baja California Sur, Quintana Roo y Campeche, los flujos de estos recursos crecen de un año a otro a tasas impresionantes, que van del 10 por ciento en el caso de Campeche, al 21 por ciento en Chiapas. De hecho, esta última es la entidad que mayor crecimiento reporta como receptora de remesas en 2019, respecto al año anterior.

Yucatán, junto con estados como Tlaxcala, Colima y Tabasco, integra el grupo de receptoras pequeñas. En 2019 recibió 205 millones de dólares, particularmente de las comunidades que viven en California, que reúnen a unos 200 mil yucatecos, de los cuales una mayoría importante radica en San Francisco.

Las remesas que proceden principalmente de los migrantes mexicanos que viven en Estados Unidos ya significan la segunda fuente de divisas de México, después de las exportaciones automotrices, pero lo más relevante es que constituyen un ingreso importante -en muchos lugares el más importante- para millones de personas de comunidades pequeñas y marginadas de varios estados.

Las causas

El comportamiento de las remesas está estrechamente vinculado a la actividad económica de Estados Unidos, ya que de ese país proviene 96 por ciento de éstas, y aunque en 2019, la economía estadunidense se desaceleró, eso no fue suficiente para detener el aumento de los envíos, ya que esa evolución se debió fundamentalmente a la desaceleración marcada del sector industrial que sólo creció 0.8 por ciento, con lo que las exportaciones mexicanas a ese país sí experimentaron una baja considerable.

Sin embargo, los trabajadores mexicanos en Estados Unidos se emplean principalmente en el sector de los servicios y en el de la construcción, mismos que siguieron mostrando una dinámica considerable durante el año.

Es muy probable que este año Trump arremeta nuevamente contra México y que su sentimiento antiinmigrante lo lleve a posiciones extremas, porque una mayoría importante de sus electores comparte ese modo de pensar y sentir. Hay quienes señalan, por ejemplo, que en uno de sus arranques podría buscar la manera de gravar las remesas.

Sería aventurado decir que todos estos componentes de la estrategia le alcanzarán para reelegirse, pero lo que es cierto es que hasta hoy el partido Demócrata es un desastre, no encuentra al candidato capaz de competir con alguna esperanza de ganar y, aunque parezca increíble, Trump tiene en la bolsa a un sector del electorado hispano. A pesar de que la economía estadunidense creció menos el año pasado, la creación de empleos va en aumento, el TLCAN fue negociado con éxito y ha sometido a los chinos con sus aranceles al alza. Después de una semana exitosa, Trump viene con todo.

*Profesor de la UNAM.
fjhyp11@gmail.com