Tren Maya sigue siendo "opaco y de servilleta": Coparmex

No lo vemos como un proyecto viable ni real, y mucho menos factible: Adrián López

Carlos Águila Arreola
Foto: Archivo
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Martes 11 de febrero, 2020

El Tren Maya es hasta ahora un proyecto de servilleta, y aún no está claro cómo se va a fondear ni mucho menos aterrizar en Quintana Roo, por lo que es algo irreal y no factible, de acuerdo con Adrián López Sánchez, presidente en Cancún de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

En entrevista con La Jornada Maya, el líder patronal en el municipio de Benito Juárez reprochó el intento por volver inmobiliario el proyecto, además de que el 70 por ciento del costo del ferrocarril saldrá del erario, cuando originalmente se planteó que el gobierno federal costearía 10 por ciento y la mayor parte lo haría la iniciativa privada; ahora, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) aseguró que “cambiaron los planes para no dejar deudas a largo plazo”.

El empresario apuntó que la Coparmex sigue con su misma postura de requerir “los proyectos ya ejecutivos, incluso los de trazado y de funcionamiento pero seguimos con los estudios de factibilidad y de viabilidad (pero) independientemente a que el gobierno lo pague, tendría que ser redituable pero lo están bajando en unas Fibras (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces), tratando de que sea inmobiliario”.

Acusó que hasta la fecha no se ve ni hay datos de cómo se va a mantener, si es que llega a rodar ese tren, ni cómo llegarían los pasajeros, además de que siguen diciendo que los servicios que brindaría serían en tres sentidos: carga, de personas y turístico, pero desconocen cuál de las tres modalidades será prioritaria y cómo se va a aplicar.

Opacidad

Adrián López subrayó que la incertidumbre en el tema de dónde saldrá el recurso es muy preocupante porque “se siguen construyendo castillos en el aire” en ese y otros casos, y recordó que el presupuesto de promoción turística del que se dijo que de ahí se iba a cubrir, “realmente lo que cubría –los 6 mil millones– era apenas 6 por ciento del proyecto”, por lo que se sigue sin entender de dónde se obtendría el dinero.

“El Tren Maya sigue en total opacidad y para nosotros sigue siendo un proyecto de o en servilleta y aún no vemos cómo se vaya a aterrizar. Por supuesto que queremos y sabemos que para algunas zonas pudiera ser muy redituable, pero no lo vemos como un proyecto viable ni real, y mucho menos factible”, externó.

El esquema de financiamiento se ha invertido y de acuerdo con Rogelio Jiménez-Pons Gómez, director del Fonatur, la mayor participación del erario busca pagar la menor cantidad de intereses producto del financiamiento privado.

Según el funcionario la apuesta –con la que se carga el costo del tren a los mexicanos, pues los recursos saldrán del erario– es que el gobierno pueda aportar 70 por ciento del costo y que lo demás se pague con deuda comprometida con los ingresos. El costo total será de 139 mil 100 millones de pesos, después que se descartó la opción de hacerlo bajo el esquema de asociación público privada (app), para no dejar una deuda al país con el financiamiento obtenido para el proyecto.

No obstante, el titular del Fonatur no detalló de dónde provendrán los recursos para el nuevo plan y se limitó a señalar que se derivarán ahorros previstos por la administración federal, aunque esa ampliación presupuestal, como otras que se hacen a lo largo del año, no se discuten en el Congreso, lo que es criticado por especialistas.