No es que muera de amor

Mi cartera sueña con un mes en que no haya festejo

Jhonny Brea
Foto: Enrique Osorno
La Jornada Maya

Viernes 14 de febrero, 2020

Ojalá algún día a las autoridades de Educación se les ocurra suprimir las fiestas que significan un gasto adicional a los papás, en lugar de los fines de semana largos. Mi cartera sueña con un mes en que no haya festejo que signifique un doloroso desembolso.

Claro, eso lo tendría que plantear alguien dispuesto a pagar el costo político. Imaginen si, por ejemplo, a los papás de alguna escuela se les ocurriera proponer que no se festeje el día de la madre. En menos de dos horas ya estaría circulando el video exponiendo al iluso al linchamiento público, una hora después aparecería el primer meme, y luego hasta se crearían páginas de Internet para señalarlo con dedo flamígero, sin siquiera taparle los ojos como a Emilio Lozoya.

¿Y todo por qué? Por tomar una acción apropiada para su Estrategia Integral de Defensa de la Quincena, porque a fin de cuentas seguramente podría tener un plan para festejar a la esposa, suegra y la propia progenitora, y enfocar hacia ese plan el gasto, en lugar de dispersarlo en los regalitos que supuestamente hacen los niños pero uno paga.

Pues bien, igual termina de exangüe la cartera por el 14 de febrero. Es en serio, el tal San Valentín nunca pensó que el capitalismo terminaría absorbiendo su festividad, y en lugar de casar a los pobres ahora la fecha esté dedicada a cazar a los pobres… ingenuos que siguen el ritual del regalo seguido del cine o la cena y, dependiendo, de la “prueba de amor”, a la que siguen la de embarazo o de detección de enfermedades de transmisión sexual, y en su caso el matrimonio por atracción fetal.

Bueno, hay quien de la calentura hace negocio. Si no lo creen, se puede consultar en el portal de transparencia de la Sefotur cuántos cuartos de hotel hay en el estado y de ahí hay que quitar la mitad porque son los que se rentan por hora. Lo que sí, no se vale tener la calentura y andar desarmados, ya ven que hasta a los de Paternidad Responsable están desalojando de su sede.

Y a todas estas, termina pagando el mismo. Esta vez, mientras me encontraba picando cebolla para preparar la comida (ustedes saben, las labores propias de mi sexo), terminé con un corte, gracias a que, sin avisar, mis dos engendros llegaron de la escuela con sendos avisos de la convivencia escolar con motivo del día de la amistad, para la que hay que hacer una aportación pagando el platillo que ya encargó la dirección, además del “detalle” para el intercambio.

Aquí su cabizbajo macho omega grasa en pecho, espalda peluda, nalga atablonada, abdomen de lavadora y bebedor de cerveza light, ya se quedó sin presupuesto para salir a cenar con La Xtabay.

Si uno por amor no para, es cuestión de recursos nada más. Ya ni rifando la poderosa nave porque todavía hay que pagar el reemplacamiento; no vaya a ser que otro dedo flamígero termine señalándome de no ser corresponsable del privilegiado clima de seguridad que se vive en Yucatán.

Macho omega que se respeta

La que sí pinta para salir este año es la novena a Santa Eduvigis, princesa de Polonia, patrona de los adeudados, insolventes, desvalidos y pobres. Ya hay tres “nocheros” apuntados. Lo que no sé es si en El Paje se podrá conseguir una imagen, porque mi rezadora doña Leydi no tiene.

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