Crean en Hidalgo hospital para animales exóticos rescatados

Algunos especímenes estuvieron bajo condiciones inapropiadas por sus dueños

Juan Ricardo Montoya
Foto: Afp
La Jornada Maya

Pachuca, Hidalgo
Lunes 17 de febrero, 2020

La activista Éricka Ortigoza Vázquez, de la Fundación Invictus, creó mediante gestiones ante instituciones públicas y empresas privadas el primer hospital de alto nivel con quirófano para rehabilitar a leones, tigres, pumas, venados y otros animales que fueron rescatados luego de que padecieron maltrato y abandono de sus dueños. El nosocomio, único en América Latina, se encuentra en la colonia El Huixmi de la ciudad de Pachuca.

Los animales son aislados de manera temporal en celdas de madera, dentro de lo que fue una bodega. Algunos especímenes provienen de circos y otros pertenecieron a particulares que los mantuvieron en condiciones inapropiadas.

Ortigoza señaló que actualmente atiende a dos venados, cuatro leones, cuatro tigres, dos jaguares, dos margays, un jaguarundi, un puma, un ocelote, dos ajolotes, dos iguanas y una tortuga, además de dos conejos y tres perros.

La activista aclaró que la Fundación Invictus no es un zoológico. Es un hospital para curar y tratar de rehabilitar a los animales que en su mayoría hemos logrado rescatar desnutridos, con lesiones o fracturas y sumamente maltratados. Tras la rehabilitación son enviados a un santuario ubicado en Colorado, Estados Unidos.

Aruzy es una leona (Panthera leo) de 16 años de edad. Cuando fue rescatada junto con su hermana Mía, ambas presentaban obesidad mórbida pues sus propietarios las recluyeron en un sitio reducido donde no desarrollaban actividad.

Por vivir en esas condiciones, Aruzy se lastimó el rostro con sus garras y desarrolló estereotipias y conducta aberrante. Es como un retraso mental. A pesar de que es de la tercera edad, se comporta como cachorrita, comentó Ortigoza.

Tras meses de tratamiento y cuidados, Aruzy y Mía hoy están rehabilitadas y fuertes.

La Fundación Invictus se vale de donaciones provenientes de bancos de alimentos, hospitales y clínicas privadas y públicas para obtener alimentos, medicamentos, aparatos y materiales para cirugía.

Éricka Ortigoza narró que a los cuatro años de edad hizo su primer rescate animal, cuando recibió en un mercado a un pollo que estaba muy enfermito pero logramos rescatarlo, alimentarlo, y lo cuidamos por tres años hasta que se convirtió en gallo y lo reubicamos.

Ya siendo adulta, se convirtió en defensora de los derechos de los animales, y en 2017 logró erigir su hospital con recursos propios y gestionados.