El feo rostro de la violencia

La Resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Jueves 20 de febrero, 2020

El feo rostro de la violencia y del vandalismo, en un país como el nuestro, que la padece como un cáncer que afecta a toda la geografía nacional, es inaceptable que se use como recurso de protesta social, ya que exacerba los ánimos y provoca rechazo y repudio casi generalizado que puede transformarse en respuestas similares.

El éxito de un movimiento social gira en torno a ejercer presión, precisamente con la búsqueda de la simpatía, la comprensión y el apoyo mayoritario para obligar a las autoridades competentes a atender de manera pronta y expedita las demandas planteadas. Resulta absurdo utilizar como estrategia el vandalismo y la violencia, sobre todo, contra objetivos que son ajenos totalmente a las banderas que enarbolan.

Los monumentos que son patrimonio de todos, las iglesias, la infraestructura pública no son causa de ningún feminicidio. La justicia se define como un principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde.

Ulpiano definió la justicia como la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho. Los seres humanos somos animales políticos, como afirma Aristóteles, con lo cual destaca el carácter social de mujeres y hombres que no viven aislados y en soledad, sino en las polis, que son las ciudades, con leyes e instituciones que regulan el derecho de todos.

El viernes 14 de febrero, un grupo de colectivos feministas, hizo válido su derecho a protestar y a indignarse es incuestionable, así como el feminicidio es a todas luces aberrante, como también lo es la pederastía, la pedofilia, el asesinato de niños, el saqueo de la riqueza del país por unos cuantos que condenaron a las mayorías a padecer el dolor y la angustia de la miseria, la falta de oportunidades y la degradación, etcétera.

Cuántos crímenes aberrantes se han cometido y se cometen en este país gobernado muchos años por una oligarquía insensible que sólo buscó saciar su codicia de riquezas y pervirtió las instituciones, dejando una nación enferma que sólo puede sanar con el esfuerzo conjunto, con la solidaridad y la participación social pacífica para establecer un auténtico Estado de derecho, no la simulación que aún pretenden los causantes de la debacle nacional.

Las protestas de los colectivos feministas del fin de semana estuvieron marcadas por mujeres vestidas de negro, con el rostro cubierto con pañuelos, pasamontañas o pintura y más allá de alguna genuina indignación, la violencia a flor de piel.

Los gritos altisonantes, el gesto amenazante y la agresión. La Jornada publicó que en las protestas frente a Palacio Nacional realizaron pintas en las puertas y paredes del edificio. Alguien intentó prender fuego a la puerta de madera. Alguien más incendió la tela que cubría una columna. Ingrid Escamilla, asesinada por su pareja sentimental, fue usada también. “Justicia para Ingrid”, decía una manta. Uno termina por no entender sus fines y la relación con los feminicidios cuando otra consigna recurrente fue, “Justicia sí, rifa no”, en referencia a la rifa del avión.

Definitivamente la condena absoluta a los feminicidios es generalizado. ¿Por qué en lugar de sumar y multiplicar, restan y dividen con su vandalismo y su violencia? Dan la impresión que su objetivo es provocar a las autoridades con sus acciones que son ilegales, y dar una imagen al exterior de una situación caótica que, es improbable por su raquítica convocatoria. En ese tenor poco les importó que la fiscal general de justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, ya presentó una iniciativa para reformar el Código Penal capitalino y adicionar el artículo 293 que contempla sanciones severas para los servidores públicos que difundan imágenes de víctimas de feminicidio. Eso pareció no importarles. Quizá por esas actitudes, a pesar de que su causa visible es social, carecen de base social fuerte.

Aún con gran cobertura de medios, en las redes sociales el rechazo al vandalismo y la violencia de los colectivos feministas fue acre, duro y categórico: Rams Álvarez publicó : “el feminicidio no se resuelve con enseñar el cuerpo desnudo ni con vandalismo, ni mucho menos haciendo desmanes con el patrimonio nacional…”. Alma Delia Yescas compartió: “que triste que hay mujeres que no se quieren y piden respeto que ellas no dan. La violencia genera violencia”.

Saqueos en QRoo

Desde principios del siglo XX que Porfirio Díaz creó el territorio de Quintana Roo, sus habitantes padecieron el saqueo de gobernantes que rechazaron el arraigo y parecían con prisa de enriquecerse y marcharse, salvo contadas excepciones. El centralismo era un lastre para el progreso de la región.

En 1974 Quintana Roo se erigió como estado y Chetumal, la ciudad estratégica para salvaguardar la frontera mexicana, fundada por Othón Pompeyo Blanco Núñez de Cáceres en 1898, se convirtió en la capital.

La administración pública se convirtió en actividad preponderante de los nacidos y avecindados con arraigo. Cuando la zona libre de Chetumal perdió pertinencia y fue cancelada, la orgullosa capital quintanarroense sufrió un duro golpe económico. Durante muchos años de gobierno del PRI, habitantes de Chetumal ocuparon la titularidad de las delegaciones federales, lo cual permitía que otros chetumaleños hicieran carrera en la burocracia federal. Cada gobernador buscaba darle posiciones a personas del resto del estado, sin descuidar Chetumal, buscando cierto equilibrio.

En el gobierno federal panista de Vicente Fox, los quintanarroenses nativos y arraigados, fueron desplazados de las representaciones federales en las que muy poco militante del PAN local tuvo acceso.

Mucha gente de otros estados ocupó las posiciones más importantes. Como es costumbre de los panistas en el poder, todo el que no era de ese partido era despedido. La misma dinámica siguió en la Presidencia del también blanquiazul Felipe Calderón.

Cuando el PRI recuperó el poder federal con Enrique Peña Nieto, en Quintana Roo Roberto Borge gobernaba y se ocupó muy poco de Chetumal y del estado. Hoy parece que el centralismo, lejos de menguar se fortalecerá aún más. El gobierno estatal del PAN-PRD poco o nada podrá negociar con los titulares del gobierno federal guinda, y con las disputas internas de los cuadros importantes de Morena en Quintana Roo, algunos más ocupados en destruirse, tampoco. Chetumal en el abandono.

El titular del IMSS, Zoé Robledo envió en la representación delegacional de Quintana Roo a Xóchitl Refugio Romero Guerrero, procedente de oficinas centrales.

En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡Hasta la próxima!

profenor1960@hotmail.com