La lengua maya está viva y se usa en todos lados: James Sarao Cauich

Son contados los estudios que se han hecho en lengua maya, y en la mayoría no es el texto completo

Juan Manuel Contreras
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 21 de febrero, 2020

“La lengua maya está viva, se habla y se usa en todos lados: en el camión, el mercado, está vigente. En Mérida también es una lengua muy viva, pese a que solo se hable en el seno familiar, a veces hasta los sobrinos la entienden y eso es suficiente”, aseguró James Sarao Cauich, estudiante egresado de la carrera de literatura de la UADY y que actualmente imparte cursos sobre cultura maya en esa universidad.

Según James, es fácil dar por entendido que es al interior del estado donde es más probable que se hable la lengua, pero no siempre es así. Por ejemplo, en su natal Mocochá, únicamente cerca del cinco por ciento de la población es mayahablante; y en contraste, en Mérida hay gente que se considera de la ciudad y de todos modos habla maya.

El literato señaló que, por lo menos en los datos duros, la lengua se está perdiendo; sin embargo, desde el punto de vista lingüístico no se logra percibir esta pérdida al ser la más hablada en México, después del español. Uno de los factores que propician este fenómeno es que siempre ha estado restringida a ciertos espacios, ya que el estado “no garantiza la libertad de su uso en todos los lugares públicos”.

Sarao Cauich asegura que preservar el patrimonio lingüístico es responsabilidad del estado, a través del sistema educativo, por lo que celebró la iniciativa de que se haya hecho obligatoria su enseñanza en la educación básica, “es importante no sólo en lugares donde no se habla maya, sino también donde sí se habla; sobre todo para la interculturalidad, aprender de tolerancia y valorar la diferencia del otro”, sentenció.

Difícil panorama educativo al interior del estado

El entrevistado aclaró que el término “comunidad maya” es muy amplio, ya que son muchas las personas que se consideran mayas pese a no conocer el idioma.

Asimismo, destacó que, al interior del estado, es muy poca gente la que tiene acceso a la educación superior, y “es un hecho casi insólito que terminen una licenciatura”.

Lo anterior lo atribuye a cuestiones socioeconómicas, pues los niveles de pobreza en muchos municipios yucatecos son críticos, esto debido a los ínfimos salarios que se perciben en los pueblos, lo que ocasiona que muy poca gente pueda costearse una carrera.

En ese sentido, lamentó que en muchas universidades -incluyendo la UADY- las asignaturas que se imparten no consideran la cosmovisión, cosmogonía y epistemología maya.

“Todo el potencial que existe en la cultura viva maya actual, no sólo no es respetado, sino que no es considerado como un tema serio de importancia (en las escuelas). Entonces uno asiste a clases con la imposición de temas, que, si bien son importantes, para el pueblo maya sería necesario darles un giro intercultural”, advirtió.

Según James, se trata de sutil tipo de discriminación, pues consideró que “la UADY busca guardar una buena imagen, pero en cuestiones académicas de investigación científica, la lengua maya no encaja”.

“Son contados los estudios que se han hecho en lengua maya, y en la mayoría de ellos no es el texto completo, sino el abstract; objetivos o sólo permiten la defensa de la tesis en la lengua materna, pero nunca el contenido entero. Ahí hay una clara discriminación”, aseveró.

En contraste, el académico celebró que existan jóvenes -como él- impartiendo clases de lengua maya en las aulas de la UADY, “eso es muy positivo, porque se les da la confianza a los mayahablantes de proponer estrategias pedagógicas a nivel académico. Es un buen inicio para transitar esta otredad que es necesario entender para entablar un diálogo como comunidad yucateca, maya y estudiantil”.

“Es momento de que los mayas destaquen en su propia lengua”

Ante los comentarios de un presunto renacimiento del orgullo mayense, Sarao Cauich reconoció que actualmente la lengua maya goza de más propaganda y lo atribuye a una cuestión de revitalización, “estamos en un momento en que los mayahablantes, si tienen algún tipo de formación académica, pueden destacar en esa área desde su propia lengua”, acotó.

Desde su óptica estudiantil, se dijo impresionado por los cambios que ha habido en dicho ámbito, pues expuso que durante su paso por las aulas no existía esta apreciación a la cultura maya, situación que se transformó de manera repentina y ya no es necesario buscar a los universitarios mayahablantes “bajo las piedras”.

En este contexto, el literato hizo un llamado a las instituciones educativas a implementar estrategias para capacitar a su personal en cuestiones de lengua maya y con esto, que puedan tomar a la lengua como una herramienta pedagógica para sus lecturas.

Necesario tener una voz propia en la literatura

Sobre la producción literaria en lengua maya, opinó que esta es una forma de institucionalizar la tradición oral y lamentó que son contadas las propuestas que nacen con la autenticidad de una voz poética propia y son parte de una tradición que no corresponde a la visión del autor, lo que habla de la capacidad para hablar en la voz de otra persona.

“A la literatura le hace falta apropiarse de su propia voz, de la persona que escribe. Dejar de pensar en esta cuestión del pueblo maya como algo superlativo, que está allá y hay que referir siempre en todas las obras”, dijo.

“Porque si se escribe en maya uno piensa por obviedad que se hablará del pueblo maya, y siento que no es necesario que sea así. La literatura actual está estancada con relación a la tradición oral y hace falta desarrollarla más”, concluyó.