Muere el científico y filósofo argentino Mario Bunge a los 100 años

Dedicó su vida profesional a la docencia y a combatir las pseudociencias

Texto y foto: Afp
La Jornada Maya

Buenos Aires, Argentina
Martes 25 de febrero, 2020

Una de las eminencias argentinas de la filosofía, la epistemología y las ciencias exactas, el profesor Mario Bunge, murió el martes a los 100 años en la ciudad canadiense de Montreal, informó la prensa en Buenos Aires citando fuentes de la familia.

Bunge dedicó su vida profesional a la docencia y a combatir las pseudociencias. Autor de más de 70 libros, fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias en Comunicación y Humanidades, en 1982.

"Es más fácil seguir a quien dice que no existe la verdad que seguir a quien busca la verdad", dijo en una entrevista al diario argentino La Nación al festejar su centenario.

Con más de 50 años de residencia en Canadá, donde fue profesor en la Universidad McGill, dijo que siempre se negó a aceptar verdades que no se basen en evidencias científicas.

Acerca del rechazo contemporáneo al pensamiento científico, dijo que "se ve eso debido a la influencia del presidente (estadounidense, Donald) Trump, quien por lo visto no cree en la verdad".

"Hoy se habla de la posverdad y cosas parecidas. Todo esto se ve amparado por determinados filósofos que se inspiran en Nietzsche y en otros nazis y prenazis como Heidegger. Pero claro, ellos nunca buscaron la verdad", afirmó al periódico.

Sin embargo, exhortó a "no ser tan pesimistas". Dijo que "la mayor parte de la gente vive gracias a que cree en la verdad. Creen que el pan es nutritivo, creen que las vacaciones son necesarias, creen que hay injusticia social".

Bunge había estudiado Física y Matemática en la Universidad Nacional de La Plata (sur).

Fue enemigo del oscurantismo y la indiferencia ante la ciencia. Propugnó una filosofía que denominó "materialismo sistémico".

En materia política, se arrepintió públicamente de haber sido comunista. "Fui gorila (antiperonista). Lo confieso con toda vergüenza, mi iracundia política no llegó a entender al peronismo (gobierno actual en Argentina)", admitió.

Era ateo pero dijo apreciar la labor humanista del papa Francisco. Recibió más de 20 doctorados honoris causa.

Fue fundador de la revista de filosofía Minerva (1944-45) y cofundador de la Asociación Rioplatense de Lógica y Filosofía Científica (1956).

Publicó en 1959 "Causality: The Place of the Causal Principle in Modern Science", con una teoría que defiende el determinismo.

Un trabajo de gran impacto académico fue "Scientific Research", publicado en 1967, entre otros, traducidos a casi 20 idiomas.

Entre otras distinciones, recibió el Guggenheim Fellowship y el Premio Ludwig von Bertalanffy.