Días de cuaresma, como cualquier otro para vendedores de mariscos

En 2020 han tenido bajas ventas y apenas recuperan lo que invierten

Jairo Magaña
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Miércoles 26 de febrero, 2020

Decenas de comerciantes en la zona de pescados y mariscos del mercado Pedro Sainz de Baranda señalan que los días de cuaresma ya son como cualquier otro en cuanto a sus ventas, pues desde hace más de un lustro que no hay diferencia y actualmente el regateo de los marchantes ha mermado significativamente las ganancias de los expendedores, y a su vez las de los pescadores que les entregan producto.

Filiberto y Nicolás son comerciantes de pescados y mariscos en el principal centro de abastos de la ciudad. En lo que va del año han tenido bajas ventas y apenas recuperan lo que invierten.

Filiberto comercializa diferentes especies de pescado. Entre las más económicas está el chacchí, que se vende en unos 50 pesos el kilo; entre las caras están el filete de corvina y el esmedregal, que se traen desde Champotón, y cuestan entre 150 y 200 pesos el kilo.

El locatario refiere que actualmente la economía de los campechanos está mermada, al grado que los diversos giros comerciales enfrentan diario el “regateo” de sus marchantes; primero porque éstos ignoran lo que cuesta la captura de pescados, y que ellos sólo venden y tienen que pagar lo que les dejan los pescadores, haciendo que el dinero quede estancado y no haya fluidez.

Hizo hincapié en que el esmedregal y la corvina eran las especies con más demanda hasta hace unos cinco años, ahora sólo por encargo solicitan la cantidad exacta de lo que les piden, y en algunas ocasiones sólo a sus clientes cotidianos, pues hay quienes les han dejado el producto encargado y lo tienen que refrigerar, con el riesgo que que se eche a perder.

Nicolás vende camarón y caracol. Con tal de vender, ha mantenido sus precios desde hace años. El precio del camarón depende del tamaño y especie del crustáceo, va desde los 120 hasta 300 pesos el kilo. A sus clientes frecuentes les hace descuentos, o hace rebajas para que lleven la mayor cantidad posible.

Uno de sus mejores productos es el camarón U12, conocido así por dar 12 ejemplares una libra, el cual sólo vende por encargo. En su puesto mantiene a la vista el llamado pacotilla y camarón chico; en el caso del caracol, lo vende entre 100 y 150 pesos el kilo, dependiendo si es el rojo o chacpel, o negro, que es el más común.

Al igual que Filiberto, reconoce que la economía ha mermado severamente las ventas, tanto la suya como la de sus colegas, además que destacó que cada vez el producto viene más caro por la escasez del producto, así como por los problemas que enfrentan los camaroneros. Por ello consideró los días de cuaresma como cualquier otro.