El ex azulejo Ramírez aumentaría aún más la competencia en el pitcheo melenudo

Fue firmado por los Azulejos de Toronto en 2009 con jardinero y cinco años después se convirtió en pítcher

Antonio Bargas Cicero
Foto: Leones de Yucatán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 27 de febrero, 2020

El derecho Carlos Ramírez, quien fue invitado al campo de entrenamiento de los Leones de Yucatán, que se pone en marcha el próximo sábado 7, aumentará la que se espera sea una fuerte competencia por puestos en el cuerpo de pitcheo y podría obligar a la oficina a tener que tomar una decisión difícil para integrar el róster de la próxima temporada.

Ramírez, dominicano de 28 años de edad, tiene una historia interesante. Fue firmado por los Azulejos de Toronto en 2009 como jardinero y cinco años después se convirtió en pítcher, posición en la que llegó a dominar en la organización canadiense, incluyendo en el equipo grande. Ahora, tras ser dado de baja el año anterior por los Cachorros de Chicago, podría poner muy interesante la lucha por lugares en el bulpén selvático. El serpentinero tiene números sólidos tanto en Grandes Ligas (2.88, .113 de bateo en contra en 25 entradas) como en Ligas Menores (2.68, .214 con 196 ponches en 201 actos y dos tercios).

Por ahora son ocho extranjeros -cada equipo puede tener hasta siete- los de Yucatán y César Valdez regresaría en caso de no quedarse con los Orioles de Baltimore.

Asimismo, los melenudos dieron de baja a Juan Kirk, quien juega como receptor, tal vez la posición más profunda en la organización selvática, y dieron de alta como novato al prometedor mazatleco Jesús Pablo León Meza. Hasta el momento el róster de pretemporada, en el que aparecía Kirk, incluye a 57 peloteros.

En el parque Kukulcán Alamo, cuatro lanzadores yucatecos continúan poniendo a tono el brazo para la pretemporada, al igual que tres jugadores de posición su swing, en el entrenamiento voluntario para locales. Este domingo, los derechos Luis Montero, Iván Solís, Domine Quijano y Russell Uicab escalarán la loma para afinar su repetorio con bateadores en el plato.