García Luna permanecerá en prisión

El bono por un millón de dólares propuesto por el ex funcionario mexicano no contaba con las firmas avales

David Brooks
Foto: Yazmín Ortega
La Jornada Maya

Nueva York, Estados Unidos
Viernes 28 de febrero, 2020

La solicitud de libertad bajo fianza de un millón de dólares del ex secretario de Seguridad Pública de México, Genero García Luna, fue negada ayer por un juez federal en Nueva York, aunque en su fallo dejó abierta la posibilidad de contemplar nuevas solicitudes en el futuro.

El juez magistrado Robert Levy consideró que el paquete de fianza ofrecido por García Luna no era “suficientemente fuerte” ya que los garantes -que entre ayer y hoy se incrementaron de cuatro (incluyendo la esposa) a 10- no estaban colocando propiedades y otros bienes como respaldo en su papel como fiadores. Indicó que la una propiedad valorada por 1.2 millones de dólares que es el único respaldo para la fianza de un millón de dólares, era del acusado, y por lo tanto no era un disuasivo suficiente de una potencial fuga.

Pero el juez subrayó que “éste no es un caso fácil” y que no se trata de alguien quien representa “un peligro para la comunidad” si es liberado y, por lo tanto, que su decisión no implicaba “que ningún paquete era aceptable”.

Por ello, el abogado defensor César de Castro indicó a reporteros al concluir la audiencia que el juez había dicho que “existe una posibilidad” para una fianza y procederá para preparar una nueva propuesta “más fuerte” próximamente. Argumentó durante la sesión que entre los garantes está un ex agente del FBI que le dijo estar dispuesto a apoyar con lo que pueda a García Luna, ya que “trabajé con él” y es “un buen hombre”.

De Castro rechazó el argumento de la fiscalía de que existe un grupo de “poderosos funcionarios mexicanos corruptos” que buscarían ayudar a García Luna, afirmando que “no sé de que están hablando” y que no han identificado a nadie., y “nadie nos está ayudando”. Comentó que su cliente “estaba preparado para esto” y que “sigue luchando”.

Por lado de la fiscalía se reiteraron los argumentos de que los garantes parecen ser empleados de García Luna y que no cuentan con suficientes recursos para respaldar el monto e la fianza. Más aún, las propiedades del propio acusado podrían ser abandonadas por él si decide fugarse ante la posibilidad de “pasar el resto de su vida en la cárcel”, y porque supondría que serían confiscadas por las autoridades estadunidenses si es enjuiciado y condenado en este país.

El gobierno insistió en que el acusado representa un “riesgo de fuga” inaceptable ya que cuenta con “una red de ex funcionarios corruptos (mexicanos) quienes son sus co-conspiradores”. No se identificaron sus nombres y es la primera vez que se empleó esa frase, provocando especulación de que podría haber cargos ya formulados contra otros que trabajaban o conocían a García Luna.

Durante esta segunda sesión para la petición de libertad bajo fianza mientras García Luna aguarda su juicio -aún no programado- por cargos de colaborar con el cártel de Sinaloa a cambio de sobornos, el acusado estaba al lado de su abogado ante el juez en su uniforme de prisionero.

Los cargos que enfrenta García Luna es que mientras ocupaba altos puestos de gobierno entre 2001 a 2012, recibió “decenas de millones” de dólares en sobornos del cártel de Sinaloa a cambio de otorgar protección a sus actividades, incluyendo el traslado de drogas, proporcionar información sobre investigaciones del cártel por agencias de seguridad como también sobre las actividades de cárteles rivales.

Bajo esos cargos enfrenta condenas potenciales de entre un mínimo de 10 años de prision a un máximo de cadena perpetua por los cuatro cargos de conspiración de narcotráfico de cocaína y declaraciones falsas a las autoridades.

García Luna, de 51 años de edad, vivía con su familia en Miami después de que se le otorgó la residencia permanente en este país hasta su arresto en Texas el 9 de diciembre de 2019 y su traslado a Nueva York donde fue presentado el 3 de enero y donde hoy permanece encarcelado.