La cuaresma

Rengloncillos

Margarita Díaz Rubio
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

Viernes 28 de febrero, 2020

Cuando Jesús predicó su doctrina de amor y fraternidad, no hizo más que restablecer a la humanidad en sus primitivos derechos (José María Vigil, escritor mexicano (1829 - 1909)).

Los católicos recibimos la ceniza en el primer día de la Cuaresma, misma que se celebra en el calendario litúrgico de nuestra Iglesia así como también en la de los anglicanos, protestantes, luteranos, metodistas y algunos bautistas. La Cuaresma se celebra 40 días antes del Domingo de Ramos en conmemoración a los días que Cristo pasó en ayunas en el desierto y termina en Jueves Santo para dar paso a la Pascua que es un tiempo importante y significativo para la Iglesia Católica.

La ceniza -que proviene de las palmas del Domingo de Ramos del año anterior- es una costumbre que se inició en los primeros años del cristianismo. Es un polvo que tiene el sentido del origen del cuerpo humano en su totalidad y, sobre todo, nuestra fragilidad y mortalidad. O sea nuestro fin. Y su connotación es también una señal de duelo, de arrepentimiento y penitencia como también un acto simbólico de humildad para así dar espacio al amor, la alegría, la bondad y la tolerancia.

Me he enterado de que en la antigüedad ese polvo, era rociado sobre las personas que tenían un duelo o, de otro modo, éstas se sentaban en medio de ellas como señal de dolor por la persona fallecida.

En la Cuaresma se recomienda hacer una reflexión cada día para tener una clara referencia sobre las tentaciones que Jesús sufrió, mientras ayunaba en el Huerto de los Olivos debido a que ellas -según los evangelistas-son los patrones comunes para la humanidad: Los deseos de la carne, el orgullo de la vida y el deseo de los ojos.

Colofón: Escribiendo esto mi mente se preguntaba: Margarita ¿Será que, en la actualidad, alguien se interese por éste tipo de rengloncillos? Para los que no nos cocemos al primer hervor la cuaresma era tiempo de fervor y de abstinencia.

Mérida, Yucatán
mardipo@prodigy.net.mx