Alerta estudio de nuevas terapias de conversión para la comunidad gay

Han aparecido técnicas disfrazadas que promueven una sexualidad saludable, señala ONG

Jessica Xantomila
Foto: Enrique Osorno
La Jornada Maya

Ciudad de México
Jueves 12 de marzo, 2020

En el mundo, en nombre de la religión, la cultura y el honor de la familia todavía se llevan a cabo las mal llamadas terapias de conversión con el fin de modificar la preferencia o identidad de género de personas de la diversidad sexual, afirmó la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA, por sus siglas en inglés), de la cual forman parte organizaciones mexicanas.

En su estudio Poniéndole límites al engaño, alertó que debido a que estas prácticas han sido repudiadas en varios países, han aparecido nuevas técnicas disfrazadas con mensajes como: "¿Cómo lidiar con la ‘atracción no deseada del mismo sexo?’" y promoviendo una sexualidad saludable.

Refirió que en España, por ejemplo, "Elena Lorenzo, una entrenadora profesional que fue multada en 2019 por participar en Ecosieg (esfuerzos de cambio de orientación sexual, identidad de género o cambio de expresión de género) lanzó recientemente un ‘curso’ en el que ofrece ‘coaching de identidad’, enmarcándolo como ‘un proceso de crecimiento personal dirigido a personas con sentimientos homosexuales’".

De igual manera, ILGA resaltó que cuando los Ecosieg realizados por profesionales de la salud mental disminuyeron, grupos e instituciones religiosas "se involucraron progresivamente en la provisión de estas llamadas ‘terapias’. De hecho, varias fuentes indican que las organizaciones basadas en la fe o la religión son actualmente los defensores más activos y destacados" de dichas prácticas.

En su estudio también expone que "la terapia aversiva por electrochoque es una de las técnicas más ampliamente reportadas para ‘tratar’ a las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans y de género diverso", y existen reportes de que se sigue utilizando al menos en Malasia, Indonesia e Irán. Otras prácticas que se han usado son la hipnosis, el internamiento en clínicas o campamentos y la sicoterapia.

Indicó que para combatir estas prácticas se requiere una estrategia multidimensional y en ésta la legislación que restringe o prohíbe los Ecosieg aparece claramente como uno de los elementos clave, pero también la concientización y la educación sobre el tema para sensibilizar sobre sus daños y riesgos.

En el documento también se reconoce que en 2018 se impulsó un proyecto de ley federal que prohibiría las terapias de conversión. La iniciativa señala sanciones agravadas para los padres o tutores de personas menores de 18 años que obliguen a sus hijos a someterse a tales tratamientos, con la posibilidad de perder los derechos parentales o la tutela.

Edición: Elsa Torres