Parteras exigen el reconocimiento de su labor como patrimonio

Contribuyen a la disminución de la muerte materna e infantil, aseguran

Elio Henríquez
Foto: www.facebook.com/parterasenmovimiento
La Jornada Maya

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
Jueves 12 de marzo, 2020

El Movimiento de Parteras de Chiapas Nich Ixim, integrado por más de 500 mujeres indígenas, no indígenas y afromexicanas, de 34 municipios de la entidad, exigió a las autoridades de salud, el reconocimiento de la partería como un patrimonio inmaterial de la humanidad.

En un comunicado, afirmó que en los dos años recientes, sus integrantes han atendido siete mil 100 partos, y mediante “el proceso reproductivo de las mujeres, respetando su cultura, su cosmovisión y el cuerpo de cada una, con lo que cumplimos un papel clave en el cuidado general de la salud y la vida en la comunidad”.

Expresó que “como Movimiento de Parteras Nich Ixim contribuimos a la disminución de la muerte materna e infantil y ofrecemos cuidados dignos y respetuosos a las mujeres y sus familias, respetando su derecho a decidir cómo, dónde y con quien atenderse”.

Señaló que sus integrantes están “organizadas y en diálogo continuo para poder exigir y defender nuestros derechos a la protección, conservación y transmisión de los conocimientos ancestrales de las parteras tradicionales a las nuevas generaciones de los pueblos indígenas y no indígenas”.

Ante “la situación de violencia de género, violencia obstétrica que vivimos las mujeres mexicanas y migrantes por parte del sector salud y las autoridades pertinentes”, el Movimiento exigió “que se respeten nuestros derechos como parteras y mujeres”.

Demandó “el reconocimiento y respeto a los derechos de la partería tradicional para trabajar libremente y sin condicionamientos; que como parteras tradicionales podamos expedir las constancias de alumbramiento y que se visibilice fielmente nuestro aporte a la salud de la población y que se respete y se garantice el derecho de las mujeres mexicanas y migrantes, a ser atendidas de acuerdo a sus creencias, costumbres, y que elijan dónde y con quién atenderse”.

También exigió que “los servicios de salud públicos de primero y segundo nivel de atención, cuenten con recursos y personal suficiente, brinden atención de calidad, sin discriminación y con pertinencia cultural y que las parteras seamos quienes regulen el ejercicio de la partería, se capaciten y definan sus respectivas competencias”.

Asimismo, que “como parteras contemos con insumos suficientes para realizar nuestro trabajo y que la atención de los partos en las casas maternas sea realizada por las parteras, que, como guardianas de la vida y el pueblo, estamos observando constantemente que nuestros derechos como mujeres y parteras se respeten”.

Edición: Emilio Gómez