Comunidad mixe lleva casi tres años sin recibir agua

Más de dos mil personas padecen la situación

Diana Manzo
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Juchitán, Oaxaca
Viernes 20 de marzo, 2020

La Misión Civil de Observación (MCO), conformada por ocho organizaciones civiles, instó a las autoridades federales y estatales a atender la crisis que vive la comunidad mixe de San Pedro y San Pablo Ayutla al cumplirse mil 16 días sin agua potable, lo que deja a sus habitantes en una situación de extrema vulnerabilidad ante la emergencia sanitaria por el coronavirus COVID-19 y el inicio de la temporada de estiaje.

San Pedro y San Pablo Ayutla es una localidad enclavada en la sierra norte de Oaxaca; en la cabecera municipal habitan unas dos mil 500 personas y carecen de agua potable desde hace casi tres años a causa de un conflicto intercomunal, lo que, según las agrupaciones, viola los derechos de sus habitantes a la salud, la vida y la seguridad, entre otros.

Dicha comunidad mixe carece de agua potable por una disputa agraria con sus vecinos de la localidad de Tamazulapam, pese a que ha habido más de 60 mesas de dialogo que no han resuelto nada, tampoco las acciones de la Comisión Estatal del Agua, que ha dilatado la reconexión del servicio a Ayutla e incluso la obstaculiza, señala la MCO.

Los procedimientos agrarios (amparos) interpuestos por las comunidades de Ayutla y Tamazulapam han sido utilizados como pretexto por las autoridades para evitar la reconexión del agua a Ayutla, cuando desde una perspectiva de derechos humanos es un recurso natural no sujeto a negociación ni a chantaje, expuso en una misiva.

La MCO está formada por la Red Todos los Derechos para Todas y Todos, Educa AC, Código DH, Red Solidaria de Derechos Humanos, Tequio Jurídico AC, Comisión Regional de Defensoras y Defensores Mahatma Gandhi, entre otras organizaciones.

Sus representantes emitieron una serie de recomendaciones a las autoridades estatales y federales, entre ellas reconectar de inmediato el servicio para facilitar la prevención ante la crisis generada por el COVID-19.

Edición: Elsa Torres