México, segundo en nivel de felicidad en AL

Los mexicanos minimizamos las cosas con el sentido del humor, apunta Elías Góngora

Graciela H. Ortiz
Foto: Juan Manuel Valdivia
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 20 de marzo, 2020

El Informe Mundial de la Felicidad 2019 (WHR, por sus siglas en inglés) evaluó la situación de 156 países basándose en factores como expectativa de vida, educación, apoyo social o corrupción; México ocupa el lugar 23, el segundo de los países latinoamericanos, después de Costa Rica (12).

Si bien nuestro país posee un alto índice de pobreza y violencia, continúa apareciendo en los primeros lugares de felicidad de Latinoamérica, “creo que hay aspectos culturales que valdrían la pena tomar en cuenta y conservar, como el valor de la familia, no tengo dinero pero lo importante es mi familia, tengo mi familia y eso lo voy a valorar”, explica el director del Centro de la Felicidad y Bienestar de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), Elías Alfonso Góngora Coronado.

El otro es el sentido del humor: “En México se tiende a veces a minimizar la situación poniéndolo en una broma que le quita un peso, se tienen estrategias que hacen que se perciba la situación de una manera diferente, lo cual tiene ventajas aunque no es la solución ideal, la ventaja es que la persona se defiende ante eso, hay cosas que no puede cambiar y lo acepta, pero corre el riesgo de conformarse, de resignarse (…) no es lo más adecuado”.

El especialista afirma que las relaciones humanas y las redes de apoyo son fundamentales para la vida y para situaciones difíciles, “según la investigadora estadunidense Barbara Fredrickson, entre las distintas emociones positivas la reina de todas ellas es el amor”.

La felicidad y el suicidio

De acuerdo a Góngora Coronado, según el Estudio de Bienestar, Yucatán está por arriba de la media nacional en felicidad, sin embargo ocupa uno de los primeros lugares en suicidio a nivel nacional.

“El problema del suicidio es como el de la violencia, se atiende el caso de las personas que han intentado suicidarse o se analiza porqué se suicidaron, pero no se está previniendo, hay que enseñar a las personas a manejar sus emociones, estrategias para enfrentar la adversidad, en este caso hay como una visión más interna de la violencia hacia uno que externa. Hay una percepción de bienestar y felicidad, pero cuando se está ante situaciones adversas se siguen estrategias equivocadas”, considera.

Comenta que las autoridades deben estar convencidas de esto: “Hay que realizar foros de expertos, porque no solamente es de buena intenciones, tienen que encontrarse estrategias científicas, sistemáticas con una base de que si se hace de tal o cual manera se logran tales o cuales cosas”.

Afirma que México vive situaciones de violencia muy fuertes, y “¿qué es lo que se hace? Atacar la violencia, ir contra la violencia y a veces con estrategias violentas, y lo que se consigue es incrementarla. Como decía Einstein: ‘es una especie de locura tratar de encontrar resultados distintos si seguimos haciendo lo mismo’”.

“Hay un entrenamiento para ser optimista, una de las cosas que se ha probado es que las personas pesimistas en su manera de pensar y, a veces, quejarse de la vida puede ser un antecedente de la depresión en situaciones difíciles, en cambio la persona que piensa en positivo y es más optimista se hace más fuerte ante la adversidad y resiste más la depresión”, concluye.

Edición: Elsa Torres