Pese a cuarentena, 'marchantas' del centro de abastos de Campeche mantienen venta

Mujeres locatarias temen a quedarse sin dinero para comida y medicinas

Jairo Magaña
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Lunes 23 de marzo, 2020

Doña Angela Dzib llega todos los días desde la comunidad de Betania al mercado principal Pedro Sainz de Baranda. Ella vende sus hortalizas y otros productos de su patio para poder llevar el sustento diario a casa, pues mientras su marido esté enfermo y no pueda caminar "alguien tiene que llevar dinero para comprar alimentos, sobre todo cuando tengo hijos que parece que no tengo", comentó desairada.

Así como ella hay otras 40 mujeres, aproximadamente, que poco a poco han visto cómo en los últimos días han bajado las ventas por la pandemia del coronavirus COVID-19, además que son testigos de cómo la desinformación genera pánico y ha hecho que los campechanos asistan menos al principal centro de abastos, y en consecuencia las marchantas decidan quedarse en casa.

Muchos tendrán miedo del COVID-19, y con justa razón, pero doña Ángela le teme más a tener que dejar de vender y ya no sacar los “centavos” necesarios para adquirir los medicamentos de su marido, que hace unas semanas fue víctima de dos infartos, o para pagar su tratamiento contra la diabetes.

Entre cebollines, yerbabuena, naranja agria y pepinos, doña Ángela pidió a los campechanos que asistan al mercado a comprarle a los marchantes que ahí llegan, pues también está latente aquel rumor de hace unos días de un presunto cierre del mercado, aunque la realidad es que serán los vendedores quienes ya no abran sus puestos ante lo desolado que luce el centro de abastos.


Edición: Gina Fierro