En defensa del escribidor

El oficio de escribir se fue modificando según "las lealtades primordiales"

José Luis Domínguez Castro
Foto: Juan Manuel Valdivia
La Jornada Maya

Miércoles 25 de marzo, 2020

¡Oh, que tiempos aquellos señor Don Simón! En los que el retablo nacional de periodistas y escritores era abundante y de buena calidad, aunque años después nos enteráramos que los Denegris eran muy tranza, o que los Paces no eran tan independientes, ni tan autónomos como parecían.

El oficio de escribir, en la medida en que se fue haciendo común, implicó un mayor desafìo ético para periodistas y escribidores: exigió un esfuerzo sostenido e implicó sumergirse en una cadena de competiciones y rivalidades que se iban modificando según “las lealtades primordiales”.

Pero cuando la vida te ofrece trabajar para un periódico independiente o para una editorial no alineada, el reto es aún mayor. Este es el caso del heroico ejército de periodistas (gráficos o de letras) y de los editorialistas y editores mexicanos que, desde hace 50 años, han circulado por La Jornada, el Uno más uno, Proceso, y, hasta cierto momento, en Excélsior, cuando éste era “El” periódico de la vida nacional.

En Yucatán, durante los últimos cinco años, muchos hemos tenido el privilegio de leer, saborear, gustar y colaborar en lo que cabe, con este querido medio: La Jornada Maya, periódico innovador en todo:en formato, en calidad, en cobertura territorial, y también en campo de formación para muchos compañeros de la pluma, la lente y los bytes. Habiendo recibido la encomienda de ser “defensor del lector” por parte del conductor de la nave, y poniendo un modesto grano de arena con esporádicas contribuciones editoriales, me he decidido hoy, en medio de la contingencia nacional y planetaria, ser “defensor del escribidor”. No imaginamos las batallas cotidianas que nuestros reporteros y fotógrafos pasan para cumplir con su misión de informar, y aunado a eso, las que han de estar pasando en estos aciagos “tiempos del cólera”.

Mi reconocimiento sincero desde estas líneas a los compañeros Armando, Graciela, Rodrigo, Abraham, Jairo, Gabriel, Joana, Carlos, Eduardo, por sus reportajes tan originales y profesionales que van siendo un importante precedente en ésto que tanta falta hacía: un periodismo de investigación. Mis respetos también a Johnny, José Ramón, Margarita, José Juan, María, Sasil, Antonio, y a todos aquellos que se me olviden de momento.

Llegará el día en que, a semejanza de la ovación que recibieron los solidarios médicos cubanos al llegar al aeropuerto de Roma, también nosotros reconozcamos la misión que, aún bajo riesgos y pese a todo, ha venido cumpliendo todo el equipo de La Jornada Maya. Gracias mil Sabina, Israel, Andrés y María Elena por el laudable cumplimiento de su misión!

jluis.dominguez@correo.uady.mx

Edición: Elsa Torres