En Yucatán, hasta tres años de cárcel para quien tenga COVID-19 y no esté en aislamiento

También podría haber multas de más de 86 mil pesos

La Jornada Maya
Foto: Ap

Mérida, Yucatán
Domingo 29 de marzo, 2020

La persona que presente los síntomas o haya sido diagnosticada con Coronavirus COVID-19 debe acatar las medidas de aislamiento dictadas por el gobierno del Estado para evitar el contagio, de lo contrario podrían ir a prisión hasta por 3 años y ser acreedores a multas de hasta 86 mil 800 pesos en esta emergencia sanitaria.

De igual manera, la Ley de Salud dictamina que las personas que hubieran estado expuestas a esta enfermedad y que no respeten la limitación puesta por la autoridad sanitaria, así como quienes violen el cierre temporal de los locales o centros de reunión impuesto por esta causa, serán acreedores a una multa por la cantidad mencionada anteriormente.

Además, podrá privarse de su libertad a quienes se interfieran o se opongan al ejercicio de las funciones de la autoridad sanitaria o se nieguen a cumplir los requerimientos y las disposiciones del gobierno del Estado, provocando con ello un peligro a la salud de las personas.

Reforzar las medidas preventivas tiene como único fin proteger a la ciudadanía e inhibir el contagio. Esto es lavado frecuente de manos, usar la parte interna del codo o un pañuelo desechable al estornudar o toser, mantener la sana distancia sin saludar de mano, abrazo o beso, y reducir a lo indispensable las salidas de las casas.

Cabe mencionar que se han implementado medidas para prevenir el contagio, como la suspensión temporal de los eventos masivos, por lo que se optó por cerrar cines, bares, centros nocturnos, así como gimnasios y clubes deportivos.

Es necesario que la población opte por quedarse en casa y así prevenir y controlar el contagio del Coronavirus COVID-19. El miembro de la familia que tenga que salir, por trabajo, a comprar alimentos, o medicamentos, debe hacerlo sin compañía. Asimismo, cuidar a los adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidad, que son los grupos más vulnerables.

Edición: Elsa Torres