Y Mauricio Vila se mueve

Comparan medidas estatales y municipales con las decisiones del gobierno nacional

Felipe Escalante Tió
Foto: Twitter @MauVila
La Jornada Maya

Miércoles 1 de abril, 2020

El manejo de la presente pandemia de COVID-19 ha sido motivo de enfrentamientos y reclamos en el terreno político. Prácticamente no hay autoridad que no haya sido cuestionada por palabra, obra u omisión. Baste mencionar la reciente ausencia del presidente Andrés Manuel López Obrador de la conferencia en la que se anunció el estado de emergencia, o el silencio que ha mantenido Jorge Carlos Alcocer Varela, el secretario de Salud, durante la contingencia, como ejemplos esclarecedores.

La batalla también se da en los espacios estatal y municipal. Ya con dos gobernadores infectados del nuevo coronavirus, para los demás ha quedado muy poco espacio para moverse.

Quedan pues, dos terrenos de combate para las autoridades: el de la acción directa contra la pandemia, compuesto por el sistema de salud en lo administrativo, en cuanto a número de camas disponibles, equipamiento de hospitales y el recurso humano capacitado para ello, y el de la instrumentación de una estrategia que permita por un lado disminuir la intensidad del contagio -que ya se nos dijo que eventualmente todos contraeremos la infección -y atenuar el impacto de la pandemia en la economía. En ambos, el gobierno de Yucatán figura en la vanguardia.

Si algo se puede decir de la administración que encabeza Mauricio Vila en cuanto a la manera en que ha tratado la pandemia es que, hasta el momento, le ha dedicado una gran parte de su atención. Desde que el 12 de marzo anunció la suspensión del Tianguis Turístico, cada día ha dictado alguna medida o instrucción relativa a prevenir contagios o apoyar la actividad económica. Cabe recordar que al día siguiente de ese anuncio se dio a conocer el primer caso de COVID-19 en la entidad y esa misma jornada, el gobernador supervisó el establecimiento de filtros sanitarios en las entradas al estado y no fue sino hasta el 14 de marzo que la federación instrumentó la suspensión de clases para todo el país.

Yucatán, junto con otras entidades, adelantó esta medida para hacerla efectiva desde el 17 de marzo.

Mauricio Vila advirtió desde un principio que la llegada del COVID-19 a Yucatán era inevitable y tomó medidas que resultaron en la pérdida de ingresos para el estado. Estas incluyen la cancelación de eventos masivos incluyendo los accesos al equinoccio en Dzibilchaltún y Chichén Itzá, y la suspensión del remplacamiento, además de la licencia con goce de sueldo para los burócratas adultos mayores, con discapacidad o mujeres embarazadas. Actualmente, buena parte del gobierno, en sus tres Poderes, está trabajando desde casa o mediante guardias. Esta medida se adelantó varios días hasta al gobierno federal.

Cabe mencionar que el gobierno yucateco tiene algo que a otros les falta: credibilidad. Esto hace que la sociedad, en general, responda a medidas como el resguardo, aunque no hayan faltado quienes desafíen la disposición por mero placer, no por necesidad de conseguir el sustento del día. La entrada a la fase 2 ha implicado también, para la actual administración, dictar medidas más drásticas para prevenir un aumento en la intensidad de contagios.

¿Son estas medidas las correctas? Lo sabremos en los próximos días, y seguramente podemos esperar alguna modificación a ellas. Es imposible anticipar si se alcanzará a frenar el avance del coronavirus, que es el desafío de nuestra época y porque para cada desafío siempre hay una multitud de soluciones posibles.

Por lo pronto, es en el terreno de las medidas económicas donde Mauricio Vila ha sido más cuestionado por sus adversarios políticos. Aun así, las medidas anunciadas como absorber el pago de recolección de basura y agua, junto con el 50 por ciento del consumo de electricidad, tienen símil con las que se han tomado en Europa, especialmente en Francia, y hasta ahora, el mandatario ha sido de los pocos que se han atrevido a proponer la necesidad de un crédito, mientras que otros estados llevan semanas de retraso en cuanto a crear una estrategia para enfrentar la contingencia económica que viene.

Sin duda, la actividad de Vila Dosal lo pondrá en la mira del escrutinio público y eso resultará benéfico. Obligará a que se presente información en profundidad, incluso en los reportes diarios que presenta la Secretaría de Salud del estado. Mientras, vienen días en los que el gobierno de Yucatán deberá presentar a ese escrutinio las soluciones más creativas para impedir despidos, mantener la actividad de las empresas actuales y que el estado mantenga la inercia que permitió el crecimiento que se tuvo en 2019, que fue muy superior a la media nacional; en suma, que pueda para salir lo mejor posible de la contingencia.

Mérida, Yucatán

felipe@lajornadamaya.mx

Edición: Ana Ordaz