Crisis por COVID-19 revela precariedad laboral de jugadores de la Liga Mx

Abogada lamenta ausencia de asociación de futbolistas; "no hay herramienta de defensa"

Eréndira Palma
Foto: Ap
La Jornada Maya

Ciudad de México
Viernes 3 de abril, 2020

Las repercusiones económicas de la pandemia por el COVID-19 también han sacado a la luz la precariedad en temas laborales y de unión que existe entre los futbolistas de la Liga Mx, señaló Noemí Monroy, abogada en derecho laboral y del deporte.

Hay una precariedad que los mismos jugadores no tomaban en cuenta y que dejaron crecer por la falta de solidaridad. La baja de salarios no afectará a todos por igual, hay figuras de Primera División a las que quizá les importe menos, pero hay sectores (el ascenso) donde incluso han habido adeudos, apuntó.

Destacó que antes de la contingencia por el nuevo coronavirus existieron situaciones en las que algunos jugadores se veían afectados por decisiones de los directivos, pero ahora se enfrentan a una crisis que perjudica a todos y no tienen una herramienta de defensa.

Las arcas de los equipos de futbol se han visto afectadas por la suspensión de torneos debido a la pandemia. Como medida paliativa, planteles como Pumas de la UNAM, Querétaro, Santos, Atlas, Pachuca y León han acordado con los jugadores la retención de una parte de los salarios.

Monroy lamentó que hasta ahora la Asociación Mexicana de Futbolistas (AMF), que no es un sindicato, no se ha pronunciado en cuanto al tema de la reducción temporal de sueldos de los jugadores, mientras en otros países como Argentina e Inglaterra se han realizado negociaciones grupales.

La propia Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFpro) está en pláticas con la FIFA para ver la manera en que se pueda conseguir un subsidio que tienen para emergencias, aunque sabemos que no será suficiente. Sería conveniente que en México existiera la reacción desde un sindicato respecto de la defensa de los derechos laborales de los jugadores, pero la AMF no tiene esa fuerza porque sólo es una asociación civil, indicó.

Apuntó que hasta ahora en la mayoría de los casos las negociaciones para reducir los salarios han sido de manera individual o por clubes, pero hay jugadores que han mostrado su inconformidad.
Señaló que aunque los futbolistas podrían rechazar las medidas que se están tomando para aliviar las finanzas de los equipos, el proceso legal sería tardío, además de que las juntas de conciliación y arbitraje están cerradas, por lo que recomienda que ambas partes se sienten a negociar.

Si se prolonga esta pausa del torneo el patrón se puede justificar, porque sabemos que están perdiendo millones de dólares por una situación ajena al propio club, dijo. “Los jugadores que no pueden renunciar en su salario (por deudas o gastos necesarios), deben negociar y justificar esos gastos”.

La abogada agregó que hay poca claridad en la situación legal de la contingencia y los equipos podrían defenderse ante tribunales por una falta de solvencia económica por la suspensión del torneo.

“Hay poca claridad en la autoridad laboral ante esta situación, porque se declaró el paro de actividades por una emergencia de fuerza mayor y no por una contingencia sanitaria, lo cual no encuadra en la ley, la Secretaría del Trabajo debería emitir un pronunciamiento. Es una situación atípica, aunque quisiéramos apegarnos a la ley, lo mejor sería que las partes involucradas lleguen a un acuerdo respecto a su contrato laboral”.