Si el Tour de Francia se cancela no se acaba la vida: Alcalá

El mecánico mexicano de ciclismo Juan Vicente Valerio murió por coronavirus

Juan Manuel Vázquez
Foto: Twitter @LeTou
La Jornada Maya

París, Francia
Martes 7 de abril, 2020

La épica del Tour de Francia sólo se interrumpió con las grandes guerras en Europa. Hoy, como otras competencias deportivas de larga tradición y que movilizan a la industria global del espectáculo, Juegos Olímpicos, Eurocopa y Wimbledon, la mítica carrera ciclista está en riesgo por la pandemia del COVID-19. Un efecto significativo fue la muerte hace unos días en Nueva York del mecánico mexicano de ciclismo Juan Vicente Valerio, de 55 años, víctima del coronavirus, sin antecedentes conocidos de diabetes o hipertensión, según informó su hermano Manuel.

El 15 de mayo se decidirá si las condiciones sanitarias permiten realizar la carrera que empieza a finales de junio y culmina en julio, durante tres semanas de sufrimiento, vértigo y lucha entre los mejores pedalistas del mundo.

Los escenarios posibles son el aplazamiento para septiembre, competir sin público, reducir su recorrido y sus puertos, lo que significaría perder ese halo de heroísmo que imprimen los ciclistas que luchan contra sus propios cuerpos, contra la montaña y el reloj, para escribir historias delirantes con sus martirizadas piernas.

“No se pierde la vida si se cancela este año”, dice con tranquilidad el ex ciclista mexicano Raúl Alcalá; “más bien se protege la vida, porque esta pandemia es algo muy serio y está haciendo estragos en todo el planeta”.

Alcalá (Monterrey, 1964) está profundamente ligado con la máxima carrera del ciclismo mundial. Compitió en 10 ocasiones en el Tour, conquistó dos etapas en dos ediciones distintas y en el año de su debut fuera de México, en 1987, fue investido con el maillot blanc, la casaca que se reconoce al mejor ciclista joven de la carrera.

Lo importante hoy, como dicen todos los involucrados con las grandes competencias deportivas, es apoyar la lucha contra esta pandemia, agrega; competencias habrá en otro momento, por ahora hay que proteger la salud de la humanidad.

Prepararse en el encierro

Alcalá se bajó del sillín después de una carrera prodigiosa. Pero aunque los días del dolor en el cuerpo y el vértigo quedaron atrás, su mente no deja de pensar en la carretera, la montaña y el reloj. Por eso está convencido de que aplazar el Tour afectaría a los competidores.

Por ahora los pedalistas no tienen más remedio que trabajar en cautiverio, con las bicicletas montadas sobre rodillos, lejos de su elemento natural: la carretera.

“Yo estuve en el Tour tantas veces que sé qué debe pasar por sus cabezas”, comenta Alcalá; “deben estar enloqueciendo de no poder salir al adoquín, al asfalto, a las pendientes, un ciclista no puede prepararse en el encierro, quizás puede hacerlo unos días, pero después tiene que probarse en el camino”.

Al igual que Alberto Contador, el mexicano no ve con agrado la posibilidad de acortar distancias o pruebas. En el ciclismo, el triunfo es el pago a un héroe que supo sobreponerse a la fatiga, el dolor, el clima, la orografía, para conseguir algo que los emparenta con los héroes.

“Yo gané una etapa de escalada y otra contrarreloj”, recuerda como resumen de las mayores pruebas del ciclismo; “es un desgaste inimaginable, por el día 14 de la carrera se siente que ya no quedan fuerzas y el cuerpo deja de sentirse. Eso es parte de la magia de la competencia y que no debe perderse, como tampoco la posibilidad de correr sin público, eso no es posible por lo largo del recorrido”.

Y como un correlato del drama que ha provocado el COVID-19 a los protagonistas del deporte, el mecánico Juan Vicente Valerio, quien trabajó con Nancy Contreras y Belem Guerrero, murió hace unos días en un hospital de Nueva York. También acompañó a varias selecciones nacionales de 1986 a 2008.