Quintana Roo, el segundo estado menos saludable del país

En confinamiento, aumenta consumo calórico y disminuye actividad física

Joana Maldonado
Foto: Efe
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Jueves 9 de abril, 2020

En Quintana Roo se registra uno de los consumos más bajos de comida saludable como frutas y verduras, y en contraste, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), existen los niveles más altos de obesidad. El tema preocupa especialmente durante esta contingencia, ya que durante este periodo se aumenta el consumo calórico y se reduce la actividad física de las personas.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Esanut) que realiza el Inegi, hasta el 2018, Quintana Roo concentraba uno de los niveles más altos de obesidad en personas de entre 12 y 19 años. Los datos del Inegi, revelan que Quintana Roo se ubica en segunda posición con 22.8, sólo por debajo de Veracruz que encabeza esta encuesta con un 22.9 por ciento; Sonora está en tercer lugar, con 22.2 por ciento.

El Sistema de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) revela que en lo que va de este año, hasta la semana epidemiológica 12, el sector salud registra 2 mil 734 casos, mil 21 hombres y mil 713 mujeres; en tanto que todo 2019 se acumularon 3 mil 149 casos.

La nutrióloga clínica, Oraida Oliva, especialista en nutrición y dietética aplicada al deporte, indicó que durante el confinamiento, el gasto calórico es mucho menor al que se tiene habitualmente y dado que hay tendencia a emociones como tensión, estrés o preocupación, esto matiza la ansiedad, y ello en muchos casos provoca incremento del apetito.

La también presidente de la fundación Adukan para la Innovación y Divulgación de la Ciencia destaca la importancia de elegir adecuadamente los elementos para no incrementar de peso durante la cuarentena.

“Quitar de nuestra alacena los alimentos industrializados que son altos en contenido de azúcar refinada y que producen que el organismo consuma más porque incentivan la producción que incrementa el apetito, lo principal es quitar todos los alimentos que son una tentación, como frituras porque tienen poca calidad nutrimental”, explica.

Podemos cambiarlo por alimentos menos densos calóricamente y que tengan alto contenido en fibra que brinden saciedad y que tengan un mayor aporte nutrimental.

Añade que es importante tener frutas a la mano, sobre todo aquellas que sirvan para consumir entre comidas como jícama, pepino, zanahoria y cereales integrales. La especialista recomienda incluso dejar de consumir jugos, porque aún naturales pierden sus propiedades y contienen mucha azúcar.

Aconseja además tomar mucha agua, porque generará buena hidratación y ayudará a que el cuerpo no tenga energía de reserva.

La nutrióloga sugiere cuidar el tipo de cereales que se consumen, y cambiar los de caja por arroz integral, así como avena, quinoa, amaranto entre otros que nos brinda mayor saciedad.

Es necesario incorporar leguminosas por la aportación en complejo B que ayuda a fortalecer el sistema nervioso y medir las porciones de proteína animal que se consumen.

Oraida Oliva insiste en que si se consume una cantidad adecuada de frutas y verduras, una proporción correcta de proteína y de granos integrales, además de mantenernos hidratados, ayudará a que el cuerpo sea eficiente y responda adecuadamente a las enfermedades.

Es importante dormir bien y evitar dietas restrictivas, dado que emocionalmente estamos enfrentando una situación inestable.

Edición: Elsa Torres