Ante pandemia, aumenta la demanda de servicios de partería en QRoo

Tan solo en la entidad hay 670 parteras

Rosario Ruiz
Foto: Martha Huachín Basto
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Martes 05 de mayo, 2020

Ante la epidemia por el COVID-19, algunas mujeres embarazadas, por el temor de acudir a un hospital a dar a luz, han optado por el servicio de las parteras, quienes han pasado de tener ocho servicios al mes a tres al día.

Como gremio, las matronas presentaron a la Secretaría de Salud el proyecto Espacio Matriz, que propone crear espacios exclusivos para el parto en inmuebles fuera de los hospitales.

Sabrina Speich von Escher, partera de la fundación Osa Mayor y directora del centro de atención prenatal La Cueva de la Partera, con sede en la Riviera Maya, destacó la importancia de su labor al apoyar a mujeres embarazadas en su proceso de parto y crianza.

“Muchas veces se tiene la idea de que la partera es la tradicional, en zonas rurales, pero este concepto ha evolucionado y si bien hay quienes atienden a sus mujeres de su comunidad, hay parteras autónomas que trabajan en ciudades, con mujeres incluso de un nivel económico alto pero que prefieren este servicio, lo ven como parte de un movimiento feminista que cree en la libertad de su cuerpo”.

En Quintana Roo hay aproximadamente 670 parteras; el grupo del que forma parte Sabrina tiene contacto con al menos 300. La fundación trabaja en la educación en competencias esenciales y la certificación de parteras de bajos recursos.

“Nuestro objetivo es que todas las parteras tengan acceso a educación continua, ser valoradas, que den una atención de calidad”, señaló.
Con la contingencia sanitaria por el COVID-19 “se nos está explotando el teléfono, tenemos tres, cuatro mujeres al día que solicitan ayuda, y que no quieren ir al Seguro”.

Normalmente una partera atiende mínimo tres y máximo ocho partos al mes, “pero ahora nos llegan diario al menos tres llamadas y está fuera de nuestras manos poder atenderlos”.

Indicó una problemática: “no traemos equipo, muchas veces son mujeres de alto riesgo que deberían estar en el hospital”. Para atender un parto la partera requiere un médico y una asistente, por lo menos; “es un equipo interdisciplinario de tres o cuatro personas”.

La Cueva de la Partera y Osa Mayor crearon una guía práctica para parteras sobre cómo manejar el parto en tiempos de COVID-19, donde les piden reforzar las medidas sanitarias que normalmente hacen, e incluye el uso de cubrebocas, desinfectarse, entre otras.

Las matronas promueven también la creación de Espacio Matriz, una zona fuera de los hospitales acondicionado para la atención de mujeres embarazadas; el proyecto ya fue entregado ante la Secretaría de Salud estatal. Recordó también que está pendiente en el Congreso de la Unión la aprobación de un punto de acuerdo en el que se pide “evitar en lo posible la atención de partos, sin complicaciones en unidades hospitalarias de mujeres sin patología compatible con COVID-19”.

La fundación presentó a la anterior legislatura local un proyecto de ley para reconocer las casas de parto y la certificación en competencia en partería, pero no prosperó.

“Lamentablemente no fue promovido y para los diputados actuales no es una prioridad. Ahora con el proyecto Espacio Matriz estamos ofreciendo al gobierno colaborar de forma más ordenada”, señaló Sabrina.

Destacó que quienes practican este oficio requieren un mayor apoyo del sector gubernamental, y es necesario modernizar la ley.

“La ley dice que las parteras pueden trabajar en zonas rurales, pero muchas zonas ya no son rurales. Hay parteras que ya están muy viejitas y tienen enfermedades crónicas, a veces ya no pueden trabajar, pero en los pueblos las embarazadas están recurriendo a ellas”.

Es la jurisdicción sanitaria quien expide los permisos de trabajo a las parteras; hasta ahora “solamente te dan una credencial y casi te autodenominas partera, han querido establecer un aval comunitario donde sea la comunidad quien diga que las conoce y ya han recibido partos”, que tampoco se ha concretado.

Al inicio de la contingencia, dijo, había dudas y muchas parteras preguntaron a la autoridad sanitaria qué iba a pasar y si tendrían alguna seguridad especial y no hubo respuesta. “El plan es que no hay plan”, ironizó.

Edición: Elsa Torres