Retenes y bloqueos afectan a mujeres que recurren a matronas

No dejan pasar a las embarazadas y en los hospitales no las reciben, indica Juana Pool

Abraham Bote
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 5 de mayo, 2020

Hoy, 5 de mayo, es Día Internacional de las Parteras; Juana María Pool Kinil, originaria de Chemax, lleva más de 15 años en el oficio, un don que recibió en sueños. Sin embargo, actualmente, debido a la pandemia del COVID-19, muchas mujeres embarazadas han acudido a ella para que reciba a sus hijos, pues no quieren acudir a los hospitales ya que temen contagiarse del virus y no cuentan con dinero para pagar un hospital privado. Sin embargo, su labor se ha visto dificultada, principalmente por los bloqueos y retenes que las autoridades han instalado en su comunidad y en otras partes.

“No las dejan pasar y en los hospitales no las reciben; para ellas todo es complicado”, indica.

La partera pide a las autoridades estatales que tomen cartas en el asunto, que retiren los bloqueos, o que por lo menos permitan el ingreso a las mujeres embarazadas que deseen ser atendidas por ella.

Ante el temor de que el COVID-19 pueda propagarse libremente, habitantes de diversas localidades han adoptado unilateralmente medidas como puestos de revisión, retenes o “muros” para impedir la entrada de personas ajenas a sus comunidades, y en algunos casos hasta bloqueos.

Vocación espiritual

“Ser partera es un don, y ese regalo que el cielo nos da se presenta de diversas formas; en mi caso lo recibí en mis sueños, cuando soñé que ayudaba a mi madre a parir. Siempre quise estudiar enfermería, pero mis antepasados mayas me dieron una vocación espiritual hacia el parto”, expresó Pool Kinil, tras recibir en febrero pasado la medalla “Diputado Profesor Pánfilo Novelo Martín”, por su labor.

Sin embargo, ante esta pandemia no ha podido usar su don como ella quisiera, para atender a más mujeres.

En lo que va de esta contingencia, Juana ha atendido 10 partos en su misma comunidad o a mujeres de pueblos cercanos, que con trabajo entraron a Chemax.

“Las embarazadas tienen miedo de que se contagien en los hospitales, y yo las atiendo”, expresó, aunque sabe hasta dónde llegan sus límites, ya que si hay complicaciones pide a las mujeres que vayan al hospital.

“En Chemax casi ni en cuenta tienen a las embarazadas las autoridades”, admitió. “Ni hay centro médico y los hospitales particulares cobran hasta 15 mil pesos por un parto, o tienen que ir hasta Valladolid”.

No pueden llegar

La partera indicó que sus pacientes de fuera de Chemax tienen problemas: en los retenes instalados en los accesos de la población las detienen y no las dejan ingresar. Lo mismo pasa cuando ella pretende visitarlas. Refiere que hace poco intentó ir a Valladolid para atender a una mujer, pero no la dejaron salir; le advirtieron que si lo hacía no iba a poder regresar. Sólo te dejan salir para una cita médica y con receta.

Está consciente de que es para prevenir contagios, pero están perjudicando a las embarazadas: “Tienen miedo de ir al hospital y contagiarse, por eso buscan parteras; pero si no las dejan entrar, ¿cómo? Deben dejarlas pasar, sin mayores complicaciones”.

Límites para un don

Gualbertha Basto Ucan, de 67 años, empezó como partera a los 15 años; actualmente radica en la colonia Manuel Crescencio Rejón, cerca del Aeropuerto de Mérida, pero ya no recibe bebés; sólo soba a embarazadas, ya que hace unos años sufrió un derrame cerebral y a raíz de eso ya no puede ver bien.

Comenta que hace años que no sobaba a embarazadas, pues prefieren ir a su médico. No obstante, por la pandemia, han regresado a ella, ya que muchas no pueden salir o tienen miedo de ir a los hospitales. Gualbertha sólo las soba y puede decirles en qué momento va a nacer el bebé o si “viene mal”.

En la actualidad, las parteras no sólo acompañan a las embarazadas, sino que también brindan información sobre métodos de planificación familiar y llevan a las mujeres a las unidades médicas para que obtengan el anticonceptivo que se adecue a sus necesidades.

La supervisora médica regional del IMSS Bienestar, Sulim Landa Ortega, refirió que en Yucatán este programa cuenta con 179 parteras rurales: 177 mujeres y dos hombres; el grueso de éstas se encuentra en Akil, Halachó, Maxcanú y Oxkutzcab.

Indicó que las embarazadas pueden acudir con las parteras, pero sin dejar de acudir a sus controles prenatales en sus centros médicos y seguir las normas sanitarias ante esta pandemia.

Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS), centra su campaña del Día Mundial de la Salud bajo el lema “Apoyo al Personal de Enfermería y parteras” a fin de resaltar el papel que desempeñan para mantener el mundo sano.

Edición: Elsa Torres