Evitar contacto y control ayudaron a Yucatán a minimizar daño en temporada de bateo

Las bases y talento están puestos para que los campeones del Zona Sur sigan sólidos en pitcheo

Antonio Bargas Cicero
Foto: Leones de Yucatán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 11 de mayo, 2020

La habilidad para evitar contacto y el control fueron claves para que el cuerpo de lanzadores de los Leones sobreviviera y llegara a la Serie del Rey en tal vez el año más difícil para el pitcheo en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol.

En la primera temporada de Octavio Álvarez como couch de pitcheo, los melenudos fueron de menos a más y salieron bien librados en general de la explosión ofensiva generada en parte por el cambio a la pelota Franklin (segundos en efectividad colectiva con 4.45), y mucho tuvo que ver en ello su mejoría en el departamento de ponches y en no dar mayores libertades al rival. De acuerdo con baseball-reference, su promedio de ponches por cada nueve entradas fue el cuarto mejor en el circuito (7.4), empatado con el de Aguascalientes -Tijuana fue el número uno, con 8.3-, mientras que en bases por bolas por cada nueve actos igualaron en el primer lugar con los Toros (2.7). En campañas anteriores los selváticos no se caracterizaron por ser de los más ponchadores, pero en 2019 sirvieron la quinta mayor cantidad de chocolates (850). Apoyados en una sólida defensa, permitieron la segunda menor cifra de imparables con mil 115. Yucatán fue el que menos jonrones toleró (100).

La próxima temporada regresa la bola Rawlings, pero independientemente de eso, las bases y talento están puestos para que los campeones de la Zona Sur se mantengan como un hueso duro de roer para las ofensivas rivales, luego de encabezar la liga en WHIP (1.371) y ser sublíderes en número de ponches por cada base por bolas (2.73).