Mujer abre su casa en QRoo para alimentar a gente sin ingresos

El único requisito para tener comida es tomar una ficha

Joana Maldonado
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Jueves 21 de mayo, 2020

Madre soltera de dos niñas, Mariana Ofelia Gardeña, entrega desde el pasado 9 de abril comida a más de un centenar de personas que pasan a su casa ubicada a un costado del panteón Campos del Recuerdo. Todos los días cocina en leña para que la gente que como ella se quedó sin ingresos, tengan comida para llevar a sus casas. Al menos unas cuatro familias se esfuerzan por garantizar al menos una comida diaria a familias en situación vulnerable que perdieron su empleo durante esta contingencia.

Mariana es propietaria de una tienda de abarrotes y vio como poco a poco conforme avanzaba marzo la situación se hacía más preocupante, las ventas de comida que hacía en redes sociales caían y estaba a la expectativa por cómo mantendría a sus dos hijas que dependen únicamente de ella y del apoyo de sus padres.

Al interior de su casa cada temporada de primavera un árbol de mangos le da frutos, así que comenzó a cambiarlo por comida para que ella y sus hijas tuvieran que comer. El panorama no era fácil.

El 9 de abril recuerda, el gobierno del estado comenzó a entregar despensas en las colonias con mayor pobreza y a partir de entonces inició una gran obra, pues con la materia prima elaboró comida para unas cinco familias. De ahí le comenzaron a apoyar de diversos lugares para comenzar a entregar comida a muchas personas que como ella no tienen que llevarse a la boca.

"Empecé a tener ventas bajas y con mi matita de mango empecé a cambiar mangos por comida y leche para mis hijas, y hubo respuesta y de ahí entregaron las despensas y tuve la idea de regalar un poco de corazón, pero no pensé que la gente se uniera a la causa y comenzaron a apoyar (…) Hice espagueti y ese día vinieron como cinco o seis personas y a partir de entonces diario de lunes a sábado llegan casi 100 personas", relata.

Mariana Ofelia Gardeña empezó el pasado 9 de abril y desde entonces lo hace prácticamente diario, solo descansa los domingos. Ella, su mamá y una joven preparan los alimentos para toda la gente que llega por fichas desde las 10 de la mañana y regresa a la una de la tarde con su traste.

“Creo que si yo no hubiera hecho esto también estuviera como toda esa gente haciendo cola para buscar alimentos, nos alimentamos y ayudamos a otras personas”, relata.

El único requisito para tener comida es tomar una ficha y esperar sin amontonamientos a ser llamado. Además de llevar cubre bocas y un traste porque no usan desechables.

Es un acto de buena fe, Mariana no investiga ni pregunta, incluso pide que si la gente conoce a un anciano le lleve un traste para evitar que salga y pueda contagiarse.

Poco a poco se suman donaciones de comida, res, pollo, semillas como frijol, arroz, a todo le encuentra sazón.

Como ella, al menos unos cinco comedores más se han abierto en Chetumal aunque algunos dejaron de repartir desde la semana pasada ante el anuncio de la "nueva normalidad".

El Sistema DIF advierte que muchas personas asisten a solicitar apoyos en comida y medicamento y que se ha notado un aumento de un 30 por ciento en relación a antes de que comenzara la cuarentena.


Edición: Enrique Álvarez