Al país "no se lo va a llevar el tren": López Obrador

Confía en la estrategia y métodos del gobierno frente a la pandemia

Fabiola Martínez y Alma E. Muñoz
Foto: Cristina Rodríguez
La Jornada Maya

Ciudad de México
Viernes 22 de mayo, 2020

Al manifestar su confianza y fe en la estrategia de su gobierno frente a la pandemia del coronavirus, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que al país no se lo va a llevar el tren. Al contrario, manifestó su confianza en el método mexicano para sortear la crisis ante esa emergencia sanitaria que “pegó parejo” en el mundo, no sólo al país, dijo.

“Sobre indicadores económicos, vamos a darles tema de crítica a nuestros adversarios, les voy a dar algunos datos para que los refuten y saquen los datos malos y así se pueda enriquecer el debate porque la mayoría de los expertos apuesta a que nos va a llevar el tren, entonces, yo sostengo que no, que vamos a salir porque le tengo mucha fe al pueblo y le tengo mucha fe a nuestra estrategia de no permitir la corrupción y de actuar con austeridad y pienso que con esa fórmula podemos enfrentar cualquier crisis”, manifestó durante la conferencia de prensa matutina.

Enseguida mencionó diversos indicadores y señaló que a sus críticos les fallaron los pronósticos, “se quedaron con los ojos cuadrados”, ante aspectos como el récord en remesas en marzo, aun cuando en ese mes en México ya había empezado el contagio por la expansión de coronavirus.

“Vamos a los datos: les fallaron los pronósticos de que iba a caer hasta 5 puntos la economía en el primer trimestre; cayó 1.6. No esperaban el aumento en las remesas, se quedaron con los ojos cuadrados, sorprendidos, 4 mil millones de dólares en el primer trimestre, perdón, en marzo. Es el mes en toda la historia de más remesas y ya habíamos empezando a padecer del coronavirus”, dijo.

En inversión extranjera, añadió, durante el primer trimestre se registró más de 10 mil millones de dólares, 1.7 de incremento en términos reales; también hay incremento en recaudación fiscal, superior al 3.5 de incremento en lo que va del año, respecto a 2019.

El mandatario se refirió también al precio del petróleo que pasó de un valor de menos cero a 27 dólares el barril.

Luego mencionó la depreciación del peso, hasta 25 pesos, a una recuperación a 23 pesos por dólar.

“De modo que ahí vamos, se va avanzando, poco a poco, nada más quiero también recordar que antes del coronavirus, el peso era la moneda en el mundo que más se estaba fortaleciendo respecto al dólar, hasta febrero”.

Luego, indicó, llegó la pandemia y pegó parejo.

“No vayan a hacer lo que hacen algunos medios que sólo ven el árbol y no ven el bosque, sin embargo, la depreciación no fue tan fuerte; no se valen las comparaciones, ya lo dijimos, pero vean cómo está el mundo, entonces, esto para enriquecer el debate en términos económicos, yo acepto el desafío y estoy seguro que con el método que estamos aplicando vamos a poder sortear la crisis”.

Mencionó que los críticos consideran que es imposible que el país se endeude; en este punto respondió: “vamos a esperar, vamos a esperar, estamos haciendo todo para ahorrar aun más, para evitar la corrupción, para recuperar recursos, las deudas.

“Imagínense cuánto se debía al SAT por influyentismo y ahora se está cobrando y quiero agradecer a los contribuyentes porque no nos han dejado solos”.

La mayor parte de los contribuyentes están aportando por eso no se nos ha caído la recaudación, indicó, porque confían en que se aplican bien, sin corrupción, robo o privilegios.

“Mucha gente que antes tenía duda del uso de los impuestos saben que ese recurso se aplica bien, que nadie se lo roba, y también quienes tenían privilegio y evadían ahora ya saben que no hay impunidad. Nada de que ‘me voy a colar’, eso ya no”.

En otra parte de la conferencia, se le preguntó al Presidente acerca de familiares de funcionarios en el gobierno federal. Sin embargo, debido a que no es dueño de la verdad absoluta, cualquier caso puntual que se denuncie será investigado.

Subrayó que su gobierno no permite nepotismo, amiguismo ni influyentismo, “en efecto, ninguna de esas lacras. No es el gobierno del DIF, de la Familia”.

Edición: Ana Ordaz