Vacuna china contra COVID-19 parece ser segura

La prueba permitió a los 108 voluntarios, desarrollar anticuerpos sin síntomas adversos graves

Notimex
Foto: Reuters
La Jornada Maya

Beijing, China
Viernes 22 de mayo, 2020

El Instituto de Biotecnología de Beijing y la compañía Cansino Biologics, que trabajan en conjunto para desarrollar una vacuna contra el COVID-19, anunciaron los resultados de la fase I de la primera vacuna que se pone en marcha en el país asiático.

De acuerdo con un artículo publicado en la revista The Lancet, los 108 voluntarios que participaron en el experimento toleraron la vacuna, por lo que resultó segura, ademas de que permitió que crearan anticuerpos tipo T.

Los síntomas adversos que los participante presentaron fueron dolor en el lugar de la inyección, fiebre, fatiga, dolor de cabeza y dolor muscular, pero en todos los casos, fue de gravedad leve o moderada.

Estos resultados representan un importante hito. La prueba demuestra que una sola dosis de la nueva vacuna del adenovirus tipo 5 vectorizada COVID-19 (Ad5-nCoV) produce anticuerpos específicos del virus y células T en 14 días, convirtiéndola en potencial candidata para investigación adicional, comentó el profesor Wei Chen, del Instituto de Biotecnología de Pekín y quien es responsable del estudio.

Sin embargo, esos resultados deben interpretarse con cautela. Los desafíos en el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19 no tienen precedente, y la capacidad para provocar estas respuestas inmunes no necesariamente indica que la vacuna protegerá a los humanos del virus. Este resultado muestra una prometedora visión del desarrollo de las vacunas contra la enfermedad, pero aún estamos lejos de que esa vacuna esté disponible para todos, señaló Chen.

Actualmente, hay más de cien vacunas candidatas para el desarrollo en todo el mundo.

La nueva vacuna COVID-19 vectorizada por Ad5 evaluada en este ensayo es la primera en ser probada en humanos. Utiliza un virus del resfriado común debilitado (adenovirus, que infecta fácilmente las células humanas, pero es incapaz de causar la enfermedad) para entregar material genético que codifica la proteína de punta del SARS-CoV-2 a las células.

Estas células producen la proteína de punta y viajan a los ganglios linfáticos, donde el sistema inmunológico crea anticuerpos que reconocen esa proteína de punta y combaten al coronavirus.

Niños y ancianos en pruebas

La Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca anunciaron que incluirán a niños y ancianos entre los más de 10 mil voluntarios que empezó a reclutar para la segunda fase de ensayos clínicos en humanos de su vacuna.

El rango de edad de las personas a las que se les administrará la vacuna contra el coronavirus en prueba se amplía así respecto a la primera fase, para incluir a los grupos de 56-69 años, personas de más de 70 años y de entre cinco y 12 años, informó el centro.

Los investigadores evaluarán la respuesta inmunológica a la vacuna en personas de diferentes edades, para averiguar si existe una variación en la respuesta del sistema inmunológico en personas mayores o niños, se explicó en un comunicado.

La reputada universidad, situada en el centro de Inglaterra, inició en abril la primera fase de ensayos clínicos con voluntarios sanos de entre 18 y 55 años, en la que se administraron más de mil vacunas y cuyo seguimiento está en curso.

Sin embargo, una interpretación sobre la eficacia de la vacuna podría llevar entre dos y seis meses, indicó ayer la universidad.

Edición: Elsa Torres