Artesano yucateco fabrica cubrebocas de huano

Los precios varían desde 30 pesos con adorno y 20 sin adorno

Abraham Bote
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 25 de mayo, 2020

Jorge Contreras Cauich, un artesano de Pustunich, Ticul, que trabaja la palma de huano, envuelve unos artículos que ya había terminado, los recuerdos de unos XV años y bodas que no se realizarán, al menos no por ahora, los protege con bolsas de plástico, y los guarda en su bodega; junto con ellas también deposita la esperanza de que termine pronto esta cuarentena para poder venderlos.

Desde hace ya más de 20 años, don Jorge, de 60 años, trabaja con el huano, elabora diversos artículos: desde sombreros, bolsas, servilleteros, abanicos y demás recuerdos para eventos sociales. No obstante, ahora por la emergencia sanitaria y ante la falta de trabajo, tuvo que ser creativo y diseñar nuevos modelos para atraer a más gente, por lo que ahora se dedica a la fabricación de cubrebocas de palma de huano.

Su producto ha sido del agrado de la población y ha tenido tan buena respuesta que incluso el alcalde de Ticul le ha comprado varios ejemplares.

El artesano normalmente acude a Mérida cada semana para vender sus productos en los mercados Lucas de Gálvez, Bazar García Rejón, a la par que realiza encargos para fiestas de XV años o bodas, sin embargo por la pandemia del COVID-19 todo se paralizó. Los pedidos que tenía se pospusieron, pues las fiestas se han cancelado.

Entonces, para no quedarse sin un sustento, tuvo la idea de hacer cubrebocas de huano, hizo algunos para probar, y dio la casualidad de que en ese momento pasó el alcalde de Ticul ofreciendo despensas y apoyos a la gente, él vio que traía puesto el cubrebocas y le pareció original, entonces le regaló un par.

Luego, en el informe que el alcalde ofrece diario sobre la contingencia, salió portando su creación, lo que hizo que más gente se interesara y le pidiera más cubrebocas, incluso ya ha tenido pedidos de Texas, Carolina y otras partes de Estados Unidos, pero le piden cantidades que él no puede hacer.

Los cubrebocas los da a 30 pesos con adorno y 20 sin adorno.

Además de ser artesano durante muchos años se dedicó a la mecánica y reparación de motos y bicicletas, mientras su padre era quien se enfocaba de lleno a las artesanías. No obstante al llegar a una edad avanzada, el doctor le dijo que ya no podría hacer mayores esfuerzos, por lo que su padre le encomendó encargarse del negocio.

Una noche, recuerda, que desde su hamaca su padre le dijo: “Hijo, el momento de que se ponga al frente del trabajo de las artesanías llegó, a partir de mañana tú vas a ver el negocio”. El huano lo cosechan de las matas de palma que cultivan en sus patios, y sus parcelas.

Sin embargo, ve con nostalgia que este trabajo se va perdiendo porque a los jóvenes no les interesa aprenderlo. Prefieren enfocarse en otras cosas. Por lo que desde antes que llegara la pandemia, la artesanía de huano ya estaba afectada, "está agonizando".

Por lo pronto se dedica a crear cubrebocas, pero espera que pronto acabe esta contingencia para seguir vendiendo sus demás creaciones. “Cuando entrego mi trabajo y veo como se van contentos, me emociono mucho y cada día trato de ser mejor, para que salga más bonito y le tarde más tiempo”, dijo el artesano.

Para cualquier encargo está disponible el celular 999 217 9728.

Edición: Elsa Torres